Ya está aquí el otoño y con él empiezan los días cortos, los días de lluvia y los fines de semana sin saber qué hacer. Y para eso he dicidido enseñaros este post: ¡¡¡hoy toca pintar a grandes y pequeños!!!
Quizá estés pensando que hay que tener conocimientos picasianos o poseer experiencia anterior ¡¡en absoluto!! o puede que estés pensando que tienes unas capacidades limitadas para el dibujo y este no es tu post ¡de eso nada!
Lo primero que hay que hacer es ponerse, o matar esa curiosidad de probar cosas, o simplemente hacedlo porque sí.
No se necesitan grandes materiales ni nos vamos a gastar mucha pasta. Lo que sí haremos es echar mucha imaginación para hacer cuadros realmente originales, divertidos y para todos. Si tenéis peques, animaros con ellos porque muchas veces despertamos ese lado creativo suyo que está dormido.
Vamos a ver los siguientes tips de pintura.
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Primer tip: dibujo de puntos
Si haces esta actividad con niños, forrad la superficie de la mesa donde trabajéis. Podéis poner periódicos viejos o una toalla.
Lo primero que hacemos es echar un poco de agua en el plato de mezcla y vamos incorporando los colores.
A continuación, mojamos con el cepillo de dientes en el color o colores deseado, sacudimos un poco o quitamos el sobrante con un trapo (probamos en una hoja hasta conseguir que no esté pingando) y con el dedo deslizamos a través de las cerdas salpicando y a la vez creando un dibujo único y original de puntos.
Es una variante de la primera. Solo que en lugar de utilizar el cepillo de dientes, usaremos un pincel sobre otro. Aquí el resultado puede variar del anterior en cuanto a que las salpicaduras nos pueden salir más intensas.
Con esponjas de maquillaje se consiguen resultados sorprendentes. Sólo tenéis que escoger vuestros colores favoritos y suavemente ir mojando con la esponja en cada color y después estampar en el lienzo o libreta.
Yo escogí el lado más rectangular de la esponja. Puede ser redonda, cuadrada o si os apetece, podéis recortarla para que tenga la forma que deseéis.
Os recomiendo que vayáis probando en un folio para ver el efecto que vais consiguiendo. Lo ideal es que la esponja no lleve demasiada pintura.
Cuarto tip: con difusor
Lo que haremos será dibujar lo que nos apetezca en el cuaderno. Yo escogí círculos y semicírculos.
Ahora con el difusor vamos a echar agua sobre el dibujo y veremos como van a cambiar de un momento a otro.
Se trata de que la pintura se expanda. Divertido ¿verdad?
Este puede ser uno de mis preferidos. Las formas que creamos no se pueden decidir pero os aseguro que cada cuadro que hagáis así será totalmente diferente al anterior. Nunca conseguiremos dos iguales.
Aquí es recomendable que uséis papel de block de dibujo porque os va a quedar pegotes literales sobre el lienzo y el papel debe ser más resistente.
Echáis directamente los colores sobre el cuaderno. Podéis poner los colores más o menos separados en función de lo más o menos tupido que queráis el dibujo.
A continuación tapamos el dibujo con un folio gordito y presionamos suavemente sobre la pintura.
Y luego despegamos poco a poco.
Sexto tip: con pajita
Aquí usamos una pajita para hacer formas de pompas sobre el lienzo. Es muy fácil.
Échale jabón de manos al agua y mézclalo con tu color favorito.
Después sopla a través de la pajita. Vacía su contenido de agua y verás cómo quedan burbujas dentro de la pajita. Empezarás a hacer dibujos y te sorprenderá esta curiosa técnica.
Esta técnica es también muy sencilla y los dibujos que obtengamos de ella serán muy bonitos.
Volvemos a escoger el color o colores que queremos en nuestro cuadro. Arrugamos un folio hasta casi convertirlo en una bola. Con un pincel lo llenamos de pintura y a continuación estampamos en nuestro cuaderno hasta conseguir el efecto deseado.
Aquí vamos a dejar volar nuestra imaginación y a jugar con nuestros pinceles. Insisto, no hace falta saber de pintura ni de colores: nos vamos a dejar llevar.