¿Cuántas veces has visto unos pendientes en la calle y has pensado "yo podría hacerlos"? La verdad es que sí puedes. No necesitas ser una joyera profesional ni tener un taller lleno de herramientas sofisticadas. Con materiales que probablemente ya tienes en casa —hilos, cuentas, borlas, macramé— puedes crear pendientes que rivalizan con cualquier tienda de diseño.
Lo mejor de hacerlos tú mismo es que ahorras dinero (y bastante), pero sobre todo porque consigues accesorios únicos que nadie más llevará. Además, es una forma perfecta de reciclar pendientes viejos que tienes guardados o de experimentar con estilos sin gastarte una fortuna cada temporada.
Aquí te traigo las mejores ideas para que te animes: desde pendientes con borlas clásicas hasta propuestas más atrevidas con macramé, hilos de yute y materiales reciclados. Hay opciones para todos los gustos y niveles de dificultad.
Las borlas nunca pasan de moda, y menos si las haces a tu medida. Aquí aprenderás a crear pendientes con ese movimiento perfecto que tanto favorece.

Un repaso por el diseño minimalista y sofisticado que funciona para cualquier ocasión, desde el trabajo hasta una cena especial.

Te sorprenderá lo fácil que es crear pendientes tipo ear cuff con ese toque bohemio que funciona en cualquier estación.

No tires esos pendientes que ya no usas. Aquí verás tres formas creativas de darles una segunda vida con resultados sorprendentes.

Todo lo que necesitas saber sobre cómo trabajar con yute para conseguir ese look rústico y elegante que pide la temporada.

El macramé permite crear formas imposibles de conseguir con otras técnicas. Los resultados son tan bonitos que parecen de tienda.

Descubre cómo los nudos básicos se transforman en accesorios con movimiento y mucho estilo.

Con un par de aros simples como base, aquí te muestran diferentes caminos para crear pendientes completamente distintos.
Ya ves que las opciones son infinitas. Lo único que necesitas es un poco de paciencia, ganas de experimentar y perder el miedo a coger unas tijeras. Tu joyero nunca volvió a ser lo mismo.