El modelismo naval es una técnica de elaboración de barcos a escala que entraña una gran dificultad haciendo que sea un arte reconocido en todo el mundo. Por ello, hay museos que reconocen estas arduas tareas y exponen los modelos históricos, como es el caso del Museo de Modelismo Naval Julio Castelo Matrán que presenta 31 modelos de barcos que han pertenecido a la historia internacional.
Estas maquetas rememoran la historia acontecida entre los siglos XVIII y XX con sus delicados y cuidados detalles.
Hacer tu propio barco es muy sencillo. Lo único que necesitas es el material (que puede ser plástico o madera), pegamento de cola y y pinturas. ¡Vamos allá!
Para comenzar, decide qué tipo de barco quieres fabricar ya que es primordial para ver si tiene una estructura alargada, profunda, etc.
Corta y pule, si es necesario, los trozos de madera o plástico para formar el esqueleto del buque y que sea una base fuerte para mantenerlo en pie e, incluso, para que pueda navegar. Pega las partes con cola y espera a que se sequen.
Después de eso, ya puedes ir incorporando el resto de las piezas e ir pegándolas igual que hiciste con la estructura principal. De nuevo, espera a que seque.
Por último, sólo faltan los detalles. Pinta y colorea para que quede como tú deseas y añade las peculiaridades más características del modelo que has escogido.
Para ayudarte, aquí te dejamos un vídeo explicativo que muestra cómo añadir detalles: