
Necesitarás:

Cartón de unos 2mm de grosor / plegadera / cola blanca de encuadernar / pincel/ papel verjurado / hilo / aguja / cúter / regla metálica / crop-a-dile o máquina perforadora/ papel bonito para forrar la portada... y las hojas que quieras encuadernar.
Empezamos creando las cubiertas del libro:


4. Corta las esquinas a 45º. ¡ATENCIÓN!: tienes que dejar 2 mm de margen entre el corte de la tela y el cartón para poder forrar el grueso de la cubierta. Recorta la parte que cubrirá la zona donde coserás un poco inclinada como se muestra en la imagen superior (derecha).
5. Para forrar la cubierta posterior:
Encola y pega la cubierta sobre uno de los papeles de forro que acabas de cortar.
Dobla la solapa superior, la inferior, la derecha y la izquierda.
Para que el cartón no se doble por el efecto de la cola: corta un trozo de papel verjurado que encaje en el espacio que han dejado las solapas de papel y pégalo.
Para las guardas: corta un trozo de papel algo más pequeño que la cubierta y pégalo. Yo usé papel verjurado amarillo, pero puedes utilizar una cartulina o cualquier otro tipo de papel. 
6. Para forrar la cubierta delantera:
Coloca los dos trozos de cartón dejando un espacio de 0,5cm entre ellos y realiza los mismos pasos que con la cubierta posterior.
Tras pegar la solapa izquierda, marca el hueco entre los dos trozos de cartón con la plegadera: este es el corte que permitirá abrir la portada. 
7. Coloca peso encima y deja secar.