Tenemos franelas que no usamos porque no nos sirven, porque no nos gustan, tienen una mancha por unas gotas de cloro, esta rota en algún lugar, en fin, tenemos franelas que no usamos, la razón no importa, el hecho es que están tristes abandonadas en la parte final del closet y no saben como salir de allí así lo griten con desesperación cada vez que abres la puerta. Ya al igual que un vampiro les muestras el sol y se encandilan. Pero son franelas que queremos mucho, por alguna razón no han pasado a cumplir otra función como pañito para el polvo, cama para el gato o parecidos, siguen estando en nuestro corazón.
Es hora de hacerles una reanimación y de demostrarles que pueden volver a vivir, y que mejor manera que vistiendo a la princesa de nuestra casa con esa prenda, y antes de que piensen que la niña irá por la casa disfrazada, vean este paso a paso y conviertan en vestido ese recuerdo.

Ahora a hacer el molde, lo mas sencillo es utilizar alguna franela que le quede bien a la niña, esconder las mangas y proceder a marcar 1,5cm fuera del borde de esa franela, puedes usar el truco del lápiz doble.
Corta un poco mas abajo del borde de la franela modelo, aparta esta parte que es la que servirá de falda del vestido. Déjala tal cual sin hacerle ningún corte, te quedará un gran rectángulo.
Marca lista, ¡ahora a cortar! 
Estas son las dos piezas que utilizaremos la parte de arriba del vestido que es lo que reducimos y dejamos sin mangas, y la parte grande de la franela vieja que vendrá a ser la falda plisada.
Esta entrada es para un vestidito sin mangas, ya en un futuro espero hacer otros con otros estilos. Vamos a lo más fácil, hacer un dobladillo y coser en línea recta, esto solamente en lo que corresponde al círculo del brazo 

Los pliegues tan anchos como deseen, y en la cantidad que se pueda según lo que la tela permita
Y ¡ya está! ¿es sencillo cierto?