Frutas disfrazadas, para los más pequeños en Halloween
Utilizar las cosas que fueron creadas para algo en específico y luego cambiar su uso a otra cosa, simplemente es una de mis pasiones. Es una de las grandes razones por las cuales me encanta reciclar. En este caso se trata de reutilizar la fruta. Mandarinas y plátanos como objetos decorativos, y como dulces de Halloween, pero más saludables que las chuches.
Para decorar la mesa se puede utilizar una bandeja de mandarinas, las convertiremos en pequeñas calabazas. Con una simple sonrisa y unos ojos, ya está.
A veces, los niños pueden ponerse un poco remilgosos y flojos, por lo tanto si les das la fruta ya preparada se la comerán sin quejas.
Estas mismas mandarinas, podemos hacerlas ya peladas. De ese modo, parecen fruta escarchada. Con una gominola como tallo... Eso sí, hay que recordar que los ojos y la sonrisa no se comen
Otra alternativa divertida para que los niños coman fruta, en este caso plátanos, es disfrazarlos de fantasmas. Utilizaremos chuches para hacerles los ojos y la boca.