Hay un momento en la vida de toda manualera en el que descubre la magia de crear sus propios collares ajustados al cuello. No es casualidad que tantas de nosotras nos hayamos enganchado a hacer estas joyas: son rápidas, versátiles y siempre lucen espectaculares. Desde las más sofisticadas hasta las más desenfadadas, hay una gargantilla para cada ocasión y cada estado de ánimo.
La ventaja de hacerlas tú misma es que controlas cada detalle: el largo exacto, los materiales, los colores. No hay que conformarse con lo que encuentres en cualquier tienda. Además, son el regalo perfecto cuando quieres dar algo personal y hecho con tus manos. Así que si aún no te has atrevido, este es el momento.
Te traemos ocho tutoriales imprescindibles con técnicas y estilos muy diferentes. Hay algo para todos los gustos y todos los niveles de experiencia, así que prepárate para empezar a experimentar.
Un clásico que sigue siendo tendencia. Este diseño combina técnica tradicional con un resultado que parece de joyería profesional.
Aquí verás cómo recrear ese aire sofisticado que caracteriza a las gargantillas más icónicas del diseño de moda.

Una mezcla de texturas que resulta sorprendentemente elegante. El cuero le da robustez y la rocalla, ese brillo delicado que enamora.
Para las que les encanta trabajar con alambre. Un tutorial que te abre las puertas a crear formas únicas sin necesidad de muchos materiales.
Si tienes trozos de tela por casa, aquí tienes la solución perfecta. Cómoda, moderna y con un toque bohemio que no falla.
Descubre cómo trabajar con este hilo tan versátil para crear juegos a conjunto que funcionan en cualquier look.

Un diseño delicado y femenino que te sorprenderá por lo fácil que es de hacer. El encaje es tu mejor aliado para conseguir ese efecto vintage chic.

Todo lo que necesitas saber sobre cómo combinar texturas diferentes para crear un accesorio con personalidad propia y resultados profesionales.
Con estas ocho opciones en tu repertorio, estarás lista para experimentar con técnicas, materiales y estilos. Lo mejor es que una vez que domines una, las demás te parecerán pan comido. ¿A cuál te atreves primero?