El encaje de bolillos es quizá la técnica de labores más delicada de realizar. Requiere de bastante atención por parte de la encajera, ya que la más mínima distracción supone un error que no se conocerá hasta avanzar en el encaje, y volver atrás significa haber trabajado para nada. Además, hay que añadir el peligro que supone deshacer el encaje, puesto que el hilo, que ha sido torcido decenas de veces, se vuelve débil, y amenaza con romperse.

Pañito de bolillos para Taty por su cumpleaños.
Hilo Fincrochet del n. 50.

Hilo Finca para hacer bolillos.
Cesto de trapillo en rosa hecho por mi prima Taty, lleno de hilo Fincrochet.

Es también habitual introducir un par de bolillos llenos de un hilo brillante, incluso metalizado, para resaltar el borde del encaje o marcar un dibujo del mismo. Este hilo puede ser de rayón, de viscosa o sintético.
En la Mercería El Siglo de Zaragoza, además de recomendar el hilo Fincrochet, tuvieron la idea de hacer bolillos con hilo de rayón. Los resultados son muy llamativos, ¡pruébalo!
Fila superior : hilo metalizado.
Fila inferior : hilo de rayón.
Los cuatro palillos de bolillos que acompañan la imagen son de madera y están hechos a mano. Mi Tía MariNaty los ha decorado representando los cuatro elementos de la naturaleza : agua, tierra, fuego y aire.

Los palillos de bolillos también son diseño original de Tía MariNaty.
El pañito rojo está hecho con hilo Gütermann para acolchar patchwork. Siendo un hilo bastante tenso, sorprende su facilidad para moldearlo. No esperes un brillo como el del algodón, el resultado es mate.