En este post vamos a compartir algunos de los desperfectos que puedes encontrar en una restauración sin el conocimiento de los materiales, hablamos tanto de materiales cerámicos (porcelana, biscuit, cerámica, loza, etc), así cómo la restauración del marfil o hueso. Muchos de estos materiales son porosos en mayor o menos porcentaje, y conocer la interacción de estos materiales con los adhesivos es fundamental.

Marcado en verde, estas manchas son provocadas por la absorción de un adhesivo muy liquido en una superficie porosa, en este caso una loza. En estas zonas no hubo un buen aislamiento de los bordes de rotura y al final el adhesivo, aunque transparente y estable, ha manchado la pieza.

En la zona azul, lo que tenemos son restos de adhesivo en una grieta que no se ha cerrado adecuadamente. Aquí podemos tener varios factores; puede que al hacer la adhesión definitiva no se haya ajustado perfectamente el corte, provocando que la grieta no esté totalmente cerrada. Otras veces puede ser que se utilice un adhesivo demasiado espeso y no se presione lo suficiente, así que la capa de adhesivo queda a la vista. En el caso de que no sea posible ajustar perfectamente el corte se debería limpiar bien la grieta y dejar el espacio necesario para luego aplicar el material adecuado de relleno.
En la zona marcada en rojo vemos una adhesión perfecta. el adhesivo no ha manchado la cerámica y el estuco coloreado ha disimulado perfectamente la grieta, evitando así un retoque cromático que tenga que cubrir demasiada superficie original.
