Hay momentos en los que abres un cajón y te encuentras bolígrafos esparcidos por todas partes, algunos sin tapa y otros rodando entre papeles. Es frustrante, ¿verdad? Pues bien, la solución no tiene por qué ser comprar uno de esos organizadores de oficina que parecen sacados de un catálogo corporativo.
Tener un buen contenedor para tus útiles es más importante de lo que parece. No solo mantienes el escritorio ordenado, sino que además puedes personalizarlo al gusto. Lo mejor es que muchas opciones cuestan casi nada, porque partimos de materiales reciclados que probablemente tienes en casa.
A continuación te mostramos varias formas de crear contenedores originales, desde técnicas clásicas como el decoupage hasta reciclajes sorprendentes. Cada proyecto es apto para cualquier nivel de habilidad y los resultados son tan bonitos que querrás tener más de uno.
Una manualidad divertida que transforma ese bote vacío en un personaje de lo más peculiar. Te sorprenderá lo fácil que es darle carácter con unos cuantos materiales básicos.

Aquí verás cómo un mismo contenedor puede servir para guardar lápices o flores, según el momento. Versátil y elegante, ideal si te gusta que tus manualidades sean prácticas.

Un proyecto adorable especialmente pensado para los más pequeños. La goma eva es el material perfecto para crear figuras divertidas sin complicaciones.

Todo lo que necesitas saber sobre cómo darle una segunda vida a esos disquetes olvidados. Un proyecto retro que funcionará como pieza de conversación en tu escritorio.
La guía básica y completa para construir tu propio contenedor de útiles sin necesidad de seguir un diseño complicado. Un buen punto de partida para principiantes.

Los botes de yogur son ideales para este tipo de proyectos y los resultados pueden ser sorprendentemente chulos. Descubre cómo transformarlos en algo que querrás mostrar.

Si te encantan los diseños bonitos y dulces, este proyecto es para ti. Usa cartón reciclado para crear una pieza que transmite calidez y originalidad.

Una idea especialmente pensada para el regreso a clases que combina reciclaje con un toque elegante. Perfecto si quieres algo que destaque sin ser excesivamente infantil.

Ahora que tienes todas estas opciones a tu alcance, no hay excusa para mantener tus bolígrafos desordenados. Lo mejor es que con cada proyecto aprendes técnicas que luego puedes aplicar a otras manualidades. ¡Manos a la obra!