Hace unos años, las redes sociales explotaron con vídeos de pulseras de colores hechas con gomitas y un simple telar de plástico. De repente, cualquier persona podía crear accesorios dignos de una tienda sin tener que saber nada de técnicas textiles tradicionales. Parecía magia, pero era solo ingenio y paciencia.
Lo mejor de esta técnica es que no necesitas casi nada: gomitas, un telar básico (algunos modelos cuestan menos que un café) y ganas de experimentar. Si tienes niños en casa, ya sabes de qué va esto. Es una forma perfecta de mantenerlos entretenidos mientras crean cosas chulas que luego pueden llevar o regalar. Además, te sorprenderá lo adictivo que puede llegar a ser.
Aquí te traemos un repaso por los mejores proyectos para empezar, desde lo más básico hasta creaciones que requieren un poco más de paciencia. Hay diseños para todos los niveles, y te garantizo que algunos te dejarán con la boca abierta.
Un repaso completo por las posibilidades que te abre esta técnica. Descubre desde los primeros pasos hasta combinaciones que nunca habías imaginado con gomitas.

Todo lo que necesitas saber sobre cómo hacer un diseño hexagonal usando herramientas poco convencionales. Te sorprenderá lo fácil que es conseguir un patrón tan elegante con lo que tienes en casa.

Las formas alargadas son perfectas para los que empiezan. Aquí verás cómo crear una serpiente colorida que parece complicada pero es más accesible de lo que crees.

Las flores tejidas son una pasada y lucen increíble como broche o adorno. Aprende a darle forma a los pétalos con un resultado que da mucho juego.

Cuando ya dominas los basicos, los diseños multicolor son tu siguiente paso. Esta pulsera combina tres franjas de colores con una técnica que demuestra que ya estás en otro nivel.

Porque no todo es pulseras: aquí aprenderás a hacer un Angry Bird tejido que es casi tan adictivo como el juego original. Un proyecto más elaborado para cuando busques algo diferente.
Un diseño con historia y personalidad que combina un motivo icónico de forma creativa. Perfecto para regalar o llevarlo como colgante en la mochila.

Una ventana real a cómo evolucionan los proyectos cuando te tomas esto en serio. Te inspiraras viendo lo que se puede lograr con práctica y experimentación constante.
Si te has quedado con ganas de más, sigue probando. Lo bueno de esta técnica es que cada gomita es un nuevo intento, sin culpa ni presión. Haz, experimenta y disfruta del proceso.