¿Sabes cuántos objetos que tienes en casa podrían convertirse en el hogar perfecto para tus plantas? Desde botellas viejas hasta latas olvidadas, la verdad es que casi cualquier cosa funciona. Y lo mejor es que no necesitas ser una artesana experta para lograrlo.
Lo interesante de crear tus propios recipientes es que combinas dos cosas: reutilizas materiales que irían a la basura y consigues piezas únicas para decorar. Además, es una actividad que puedes hacer en una tarde lluviosa con poco presupuesto.
Te traemos una selección de proyectos que van desde lo más simple hasta propuestas más elaboradas. Encontrarás opciones para todos los niveles de habilidad y estilos decorativos.
Aquí verás paso a paso cómo hacer un recipiente especialmente pensado para estas plantas tan de moda. Perfecto si quieres empezar con un proyecto sencillo.

Un repaso por la técnica más básica pero efectiva para darle una segunda vida a los envases que usas en casa. Sorprendentemente, el resultado final es muy profesional.

Descubre cómo combinar dos tipos de reciclaje en un solo proyecto. La reflectividad del cristal y los discos crean un efecto visual realmente original.

Todo lo que necesitas saber para crear un recipiente colorido y económico usando pinzas viejas. Te sorprenderá lo rápido que se termina.

Aprende a tejer un soporte elegante para colgar tus plantas. Esta opción es ideal si buscas algo bohemio y con mucho carácter.

Aquí encontrarás cómo aprovechar esos corchos que acumulas para forrar recipientes. El resultado tiene un toque rústico que funciona en cualquier espacio.

La forma más rápida de personalizar un recipiente básico. Puedes cambiar el diseño cada vez que quieras sin complicaciones.

Descubre cómo hacer un recipiente con aspecto de piedra usando materiales muy accesibles. El acabado final es de lo más elegante y contemporáneo.

Como ves, las posibilidades son infinitas. Ya sea que prefiertas algo rápido y fácil o un proyecto que requiera más dedicación, siempre hay una opción para ti. Lo importante es empezar y divertirte en el camino.