¿Cuántas veces has visto una maceta bonita y te ha parecido carísima? Pues bien, la mayoría de las que ves en tiendas las puedes hacer tú en casa con materiales que tienes por ahí. Desde cemento hasta botellas de plástico, las opciones son casi infinitas y el resultado es tan personalizado que no encontrarás nada igual en ningún catálogo.
Lo mejor de crear los tuyos propios es que ahorras dinero y, además, cada pieza cuenta una historia. Pero no es solo cuestión de economía: cuando tu hijo regala una planta en una maceta que ha hecho él, o cuando decoras tu balcón con piezas hechas con tus manos, la satisfacción es otra. Por eso te animo a que te lances con alguno de estos proyectos.
Te mostramos todo tipo de opciones: desde técnicas clásicas con cemento hasta reciclaje de lo más ingenioso. También hay ideas para todos los niveles de destreza, así que no importa si es tu primera manualidad o llevas años haciendo estas cosas.
Una opción perfecta si quieres regalar algo con sentimiento o decorar tu espacio con toques románticos. Descubre cómo dar forma a esta mezcla versátil para conseguir figuras con carácter.

Aquí verás cómo aprovechar un único material para crear dos tipos de objetos decorativos. Una lección magistral sobre la versatilidad del cemento en proyectos de interior.

Todo lo que necesitas saber sobre cómo transformar lo que ya tienes en casa en contenedores funcionales y bonitos. Una forma sencilla de reutilizar sin renunciar al estilo.
Las botellas de plástico son probablemente el material reciclado más versátil de tu casa. Te sorprenderá la cantidad de diseños distintos que puedes lograr con ellas.

Una idea delicada y original para las personas que aman los detalles pequeños. Esos cascarones que normalmente tiras pueden tener una segunda vida como contenedores para suculentas.

Las latas tienen un potencial decorativo que a menudo pasamos por alto. Aprende técnicas para darles acabados profesionales sin esfuerzo.

Si eres de las que tejen, aquí encontrarás la combinación perfecta entre tu afición favorita y la decoración de plantas. Texturas cálidas y totalmente personalizables.

Un paso adelante si ya dominas lo básico. Combina dos técnicas tradicionales para crear piezas con un acabado artesanal de verdad.

Ya sea que elijas la rapidez del plástico reciclado, la solidez del cemento o la delicadeza del crochet, lo importante es que disfrutes el proceso. Elige el proyecto que más te llame y manos a la obra: tu jardín, tu balcón o ese rincón vacío de casa está pidiendo a gritos un poco de color verde.