Tengo por casa multitud de restos de lana de muchos colores, así que ya me rondaba por la cabeza hacer algo con ellos… y una mantita de sofá me parecía la mejor opción. Me encantan esas típicas mantas de las abuelas con ondas multicolor hechas a ganchillo y, además, me parece una labor tranquila, a largo plazo, para intercalar con otras labores e ir haciéndola poco a poco, así que, me he puesto manos a la obra…
Me encanta llegar a casa por la noche, elegir un color y hacer las dos vueltas de rigor. Es una terapia de relajación deberíais probar, jaja… Además es una labor superfácil para la que sólo necesitais saber hacer cadenetas y puntos altos. Yo tampoco sabía hacerla, así que, me puse a bucear en la red y encontré un tutorial perfecto: claro, conciso, muy bien explicado e ilustrado con fotos muy aclaratorias. Es del blog Arriba en el desván y podeis encontrarlo aquí. Attic 24 también lo explica genial, pero está en inglés.
¡Ya no teneis escusas para no hacer vuestra propia mantita! y, ¿no os encantaría conseguir resultados tan bonitos como estos que he encontrado en Pinterest?


¡Prometo enseñaros la mía cuando la acabe!