Se acerca el 31 de octubre y en las tiendas ya ves de todo: calabazas de plástico, telarañas sintéticas, esqueletos que cuelgan de las puertas. Pero hay algo especial en crear tus propias decoraciones. Algo que te hace sentir que la noche de Halloween es realmente tuya.
La buena noticia es que no necesitas ser una artista para lograrlo. Con materiales que probablemente tienes en casa —cartón, foami, botellas, papel— puedes hacer cosas que dejarán boquiabiertos a amigos y vecinos. Además, si tienes niños, estas actividades son perfectas para pasar una tarde diferente juntos.
Aquí te traemos un recorrido por proyectos que van desde lo más sencillo hasta lo más elaborado. Zombies, brujas, fantasmas, decoraciones para la puerta, bolsas de dulces terroríficas... hay opciones para todos los gustos y niveles.
El foami es uno de esos materiales mágicos que parece que lo permite todo. Aquí encontrarás cómo trabajar con él para crear personajes y decoraciones que se ven más complicadas de lo que realmente son.

A veces lo que buscas es algo rápido que los pequeños de la casa puedan hacer sin frustrarse. Este recorrido te propone ideas que se hacen en poco tiempo y con muy pocos materiales.

Si buscas algo que cause impresión y tenga ese punto terrorífico que define Halloween, este proyecto te va a encantar. Un zombie que parece sacado de una película B de los años ochenta.

Los clásicos nunca fallan, y estos fantasmas de bolsas transparentes son tan fáciles que hasta los más perezosos encontrarán motivos para hacerlos. El resultado es sorprendentemente elegante.

¿Tienes rollos de papel de cocina o papel higiénico guardados? Te sorprenderá la cantidad de cosas terroríficas que puedes hacer con ellos. Una opción perfecta para reciclar mientras decoras.

Una decoración que combina lo funcional con lo festivo. Esta bruja iluminada crea una atmósfera única y es el tipo de detalle que tus invitados recordarán cuando entren por la puerta.

Si tienes que repartir chucherías en Halloween, ¿por qué no hacerlo con estilo? Aquí te muestran cómo convertir bolsas normales en paquetes tan espeluznantes que los niños tendrán que armarse de valor para abrirlos.

Porque a veces se nos olvida que Halloween llega, y aquí descubrirás proyectos que se hacen en una tarde sin sacrificar el resultado. Perfecto para los que dejamos todo para el final.

Lo mejor de todo es que Halloween no es solo para comprar decoraciones en la tienda. Es una excusa para ponerte creativa, pasar tiempo con la familia y disfrutar de esa noche mágica donde lo terrorífico se convierte en diversión. ¿A qué esperas para empezar?