Lo encargas y en un par de días lo tienes en casa.
¿Fácil verdad?
En la web hay un montón de diseños preciosos en los que puedes personalizar el nombre, una fecha... pero también tienes la opción de subir tu propio diseño. Yo encargué un dibujo navideño a mis peques, le hice una foto con el móvil, la subí y... ¡Ya tenemos sello personalizado!
Y como no podíamos esperar Nochebuena para decorar nuestra mesa, improvisamos una merienda de lo más dulce:
Si te apetece que tus navidades huelan a bosque: sal de excursión, coge un par de ramitas de abeto y monta una pequeña guirnalda con ellas...
Añade unas velas, un poco de dorado y... tu toque personal con el sello NIO: