
¿Necesitas organizar tu escritorio o mesa de trabajo? Te mostramos cómo hacer un mini organizador con rollos de papel higiénico y de cocina, un proyecto creativo muy fácil que te permitirá guardar todas tus herramientas pequeñas a la vista y al alcance de la mano. Además, es una manualidad económica que reutiliza materiales que probablemente ya tienes en casa.

Reúne estos materiales antes de empezar:

Corta los rollos de papel a diferentes alturas para crear un diseño escalonado. Esto le dará más movimiento visual a tu organizador y permite guardar objetos de distintos tamaños. Haz pequeñas ventanas en algunos tubos si quieres que se vea lo que guardas dentro.
Pinta tanto el interior como el exterior de cada rollo con los colores que prefieras. Puedes usar un solo color o combinar varios tonos para darle más personalidad. Deja secar completamente entre capas.
Pega tiras de papel decorativo o cinta adhesiva alrededor de todos los bordes de los tubos, incluyendo las ventanas que hayas cortado. Esto terminará de rematar el proyecto y cubrirá cualquier imperfección del cartón.
Une todos los tubos usando silicona caliente o líquida, formando un bloque compacto. Asegúrate de que queden bien pegados y que la estructura sea estable.

Traza el contorno de tu estructura en un cartón grueso y recórtalo dejando un pequeño margen. Pinta la cara superior y los bordes de esta base con los mismos colores del proyecto.
Por la parte trasera, forra la base con goma eva o foam. Esto protege tu escritorio y le da un acabado profesional. Finalmente, pega la base a los tubos usando silicona, y tu mini organizador estará listo para usar.





Este proyecto es perfecto para organizar lápices, marcadores, pinceles, tijeras pequeñas, pegamento, rotuladores y todas esas herramientas que tienden a desaparecer en tu escritorio. También funciona como organizador de manualidades o para guardar pequeños accesorios de oficina.