
Aquí os comparto la solución que se me ocurrió para enmoldar desde pequeñas cantidades de jabón, al mismo tiempo que reutilizamos los bricks de leche.
Ya comprobaréis que no tiene ninguna dificultad y si le he puesto algo de peligrosidad es porque se necesitan unas tijeras o un cúter para cortar el tetra brick, por lo que aconsejo que esté un adulto presente si lo vais a hacer con niños.
Antiguamente, las mujeres que hacían sus jabones en casa usaban las bandejas del horno (más profundas de las habituales de hoy en día) o cajones de madera creados específicamente para eso. Estos normalmente eran de gran tamaño porque así hacían grandes tiradas de jabón. Y si querían hacer pequeñas cantidades de algún tipo de jabón concreto, tenían que tener moldes de madera más pequeños.
Estos moldes, o bien te los puedes fabricar tú o comprarlos en tiendas o páginas de Internet que vendan artículos para crear jabones. O también puedes utilizar un tapper (aunque ésta es la opción menos recomendable).
Así que tras buscar soluciones en Internet para crear moldes económicos y no encontrar nada que me convenciera, se me ocurrió la idea de reutilizar los bricks de leche al menos una vez más antes de tirarlos.
Al principio pensé que en vertical me ocuparían menos espacio y que podría hacer jabones redondos usando los botes de patatas ( que todos conocéis), pero comprobé que no cuajaban de forma homogénea y se estropeaban. Así que desde entonces siempre los hago en horizontal.
Aquí os dejo el vídeo de realizar moldes para jabones con bricks de leche, que sólo dura unos minutos porque es super super fácil: