¿Cuántas veces has abierto el bolso y te has encontrado monedas sueltas por todas partes? Es uno de esos pequeños caos cotidianos que se resuelve con algo tan simple como tener un sitio dedicado para ellas. Y aquí viene lo mejor: puedes crear uno a tu gusto, con los materiales que tengas en casa y en una tarde.
Lo genial de hacer tus propios accesorios es que te ahorras dinero y consigues algo único, exactamente como lo imaginas. Además, si alguien tiene un regalo pendiente, ya sabes qué hacer. Es de esas manualidades que funcionan para todas las edades y que, honestamente, nunca pasan de moda.
Te mostramos distintos estilos y técnicas, desde las versiones más clásicas hasta las que juegan con texturas y colores. Hay opciones para todas: si te atrae el crochet, si prefieres trabajar con telas o si quieres reciclar cosas que ya tienes en casa.
Un repaso completo por diferentes estilos y acabados que te inspirarán a elegir cuál hacer primero. Cada modelo tiene su encanto y su nivel de dificultad.

Aquí verás desde lo más sencillo hasta opciones un poco más elaboradas, todas explicadas para que puedas seguirlas sin perderte en el camino.

Te sorprenderá descubrir lo versátil que es este material y lo bien que queda cuando le das una segunda vida. Además, es prácticamente indestructible.

Si te encanta el crochet, esta es tu opción. Aquí aprenderás a crear piezas elásticas y acogedoras que se adaptan perfectamente a lo que guarda adentro.

Desde algodón estampado hasta telas recicladas, todo vale aquí. Descubre cómo elegir la tela adecuada y qué técnicas de costura funcionan mejor.

El fieltro es increíblemente fácil de trabajar porque no se deshilacha. Todo lo que necesitas saber para crear piezas limpias y con estilo.

Esos pantalones rotos que no sabes dónde guardar merecen una segunda oportunidad. Aquí te mostramos cómo convertirlos en algo útil y con carácter.

Combina restos de tela de diferentes estampados para crear algo verdaderamente personal. Una técnica clásica que siempre funciona y es muy satisfactoria.

Lo mejor de todo esto es que cada proyecto te toma poco tiempo y el resultado siempre merece la pena. Elige el que más te hable y manos a la obra.