Para ello transformé algunas cosas y me fabriqué otras.
Primero con una caja de fresas y unos palitos de madera, me fabriqué este carrito. Las ruedas son de porexpan y cartón. Lo pinté y decoré.
Después me fabriqué este cuerno con pasta de modelar y cuerda. (He de decir que me costó trabajo, porque para curvarlo la pasta tenía que estar suficientemente tierna para curvarla pero a la vez algo firme para que no se chafara con la presión de las manos.
Después lo rodeé con la cuerda.
Al final quedó así.
Y con todos los elementos ya preparados, procedí al montaje y decoración de esta especie de bodegón otoñal.
Rellené el cuerno como alegoría del cuerno de la abundancia, y que con el tiempo se ha ido incluyendo cada vez más, en escenas de temática otoñal.
Aquí el carrito con todo el cargamento y el cuerno ya relleno.
Espero que os haya gustado.