¡Hola a tod@s! ¿Qué tal ha ido el verano? Yo he conseguido desconectar del mundo 2.0, de las redes y el trabajo. ¡¡Hasta de la cámara de fotos!! Tanto como para poder echar de menos todo esto y que no me cueste volver a la rutina. Desconectar primero, para conectar después con todo lo nuevo que trae septiembre. Porque éste, es el mes de estrenar... curso, sueños y planes... Septiembre... ¡huele a nuevo!
Lo sé, cambiar la playa por la oficina y los castillos de arena por el "acuéstate ya que mañana hay cole" es duro. No es lo mismo pasear entre montañas y prados, con la única preocupación de elegir entre helado de chocolate o caña y pincho de tortilla, que estar atascada en la m30, pensando si los libros del cole de tu hijo mayor valdrán para el pequeño o donde encontrarás el mejor descuento en material escolar. Pero si miramos un poco más allá, septiembre no solo es "vuelta al cole". Septiembre es ilusión, esperanza, curiosidad. Es el momento de soñar y trazar un plan, creer que es posible llevar una vida mejor, más saludable, más feliz, más... como el verano. Tenemos reciente esa sensación de libertad que produce el vivir con poco, donde lo importante es estar junto a los que queremos, reír, disfrutar, saborear la vida.
Como te comentaba en el post que escribí antes del verano, vamos a traernos un poquito de esa calma veraniega y vamos a incorporarla a nuestra rutina diaria. ¿por qué olvidarse de las preocupaciones sólo en verano? Reservar momentos durante la semana para sentirte como en verano, relajarte sola o acompañada por los tuyos... poder dejar tu mente en blanco lista para disfrutar de lo que ocurre en un instante determinado ante tus ojos. Con todos tus sentidos.