Hoy vengo a enseñaros el organizador de escritorio que he hecho partiendo de una baldosa de madera que podemos comprar en centros de bricolaje o jardinería. También podríamos hacerlo con madera de palet, pero si no tenemos ninguno al alcance, estas piezas ya preparadas rondan los 2 euros... yo creo que merece la pena la inversión.
Después de lijarla para que quede más suave y absorba mejor la pintura, la he pintado con pintura Chalk Paint Spray Pinty Plus de la marca Novasol Spray en color gris ceniza.
Es muy fácil de aplicar y cubre estupendamente. Igual que con la pintura tradicional, es mucho mejor realizar dos pasadas finas antes que cargar demasiado en una sola. También hay que procurar no mantener el spray fijo en el mismo punto demasiado tiempo, ya que rápidamente aparecerían goterones de pintura.
El aspecto de la madera una vez seca y lijada para darle un ligero desgaste es este:
Después, he delimitado zonas con cinta washi Miarco y unas cruces hechas con la misma cinta y he pintado en blanco.
Una lata alta, igualmente perfecta como contenedor de útiles de escritorio, en la que también he marcado zonas para pintar con chalk paint en distintos tonos: blanco tiza y azul pastel de Xylazel.
Lapiceros de madera a los que también voy a cambiar de look.
Y ya tenemos todos los componentes del organizador de escritorio preparados:
He añadido además de los anteriores, dos tarros de yogur, unas pinzas de madera también pintadas combinando blanco, azul y gris, un colgador dorado de dos ganchos pintado en azul, y un pomo de cerámica gris que tenía en casa esperando su momento.
Después, he colocado la lata y los frascos utilizando abrazaderas metálicas, y he atornillado el colgador y el pomo. Por último, he pegado una placa blanca metálica y un círculo de lámina imantada.
Ya sólo falta colocar los útiles que necesitemos tener siempre a mano:
Mi hija quiere que pinte su habitación de color gris, algo más oscuro en la pared de la cama, y claro en el resto. El organizador será para ella, por eso he elegido estas tonalidades a su gusto y he utilizado un estilo nórdico, que no es muy habitual en mí que digamos jajaja. No creáis que me ha resultado fácil, pero bueno, yo creo que más o menos lo he conseguido.
Mientras pinto o no su habitación, os enseño el organizador sobre un fondo blanco improvisado (ya se nota). Sobre la pared lila y morada que tiene actualmente, creo que el efecto hubiera sido raro.
Y lo siento mucho, pero no me iba a quedar yo con las ganas de darle a este trabajo al menos un toquecito vintage. Sólo una pequeña pincelada, pero así me quedo yo más satisfecha jajaja.
Síiiiiiiii, esa pequeña guirnalda, hecha con cartulina y washi tape de topitos.
La pintura de la habitación va a tener tela, porque tiene algún módulo de pared, una librería cuyo fondo es la propia pared... complicado. No la pintura en sí, sino la preparación: descolgar muebles, tapar los que no se puedan quitar, etc. Un poco "rompecabezas". Tengo que encontrar un hueco un poquito grande para ponerme con ello y por fin, poder colgar el organizador.
Espero que os haya gustado!
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Un beso fuerte para tod@s!!!