Tenía unos pantalones vaqueros que guardaba con mucho cariño pero que me quedaban unas tallas pequeños.
Mi amiga Belén me mandó una foto con unos vaqueros cortos de firma que costaban unos 500 euros.
Se me encendió la bombilla, ¿y si intentaba la transformación?
Dicho y hecho.
A ver qué os parece.