Hay algo casi mágico en ver a un bebé dentro de un pelele que has hecho tú misma. Ese momento en el que te das cuenta de que acabas de crear una prenda completa, funcional y adorable, es de esos que no se olvidan. Y lo mejor es que no necesitas ser una experta en costura o punto para lograrlo.
La verdad es que estas prendas son mucho más prácticas de lo que parece. Un pelele resuelve el problema del cambio de pañal, mantiene calentito al pequeño y, siendo sinceras, es prácticamente imposible verlo sin sonreír. Si nunca has hecho uno, este es el momento perfecto para descubrir por qué tantas madres se enganchan a confeccionarlos.
Aquí te mostramos una selección de tutoriales con patrones detallados, desde opciones sencillas hasta diseños más arriesgados. Hay de punto, de tela, combinados y hasta algunos con detalles tan divertidos que querrás hacer más de uno.
El tutorial clásico que no falla. Aprenderás desde cero todos los pasos necesarios para confeccionar tu primer pelele.

Un repaso completo por la técnica del punto que te permitirá crear una prenda cómoda y muy bonita con solo dos agujas.

Un diseño suavecito y delicado que combina textura y elegancia. Incluye el patrón listo para que empieces sin complicaciones.

Te sorprenderá lo versátil que resulta mezclar punto y tela en una sola prenda, creando efectos visuales muy interesantes.

Si quieres añadir un toque más elaborado, aquí verás cómo trabajar con plumeti para crear bordados y detalles que hacen especial cualquier prenda.

Un diseño divertido y lleno de color que convierte la prenda en algo realmente especial. El patrón y tutorial están listos para que no tengas que pensar en nada.

Todo lo que necesitas saber para crear este pelele temático con forma de sandía, perfecto para los meses de calor.

Más allá de un solo proyecto, aquí encontrarás cuatro opciones diferentes para confeccionar ropa fresquita y cómoda en la estación cálida.

Con estos tutoriales a mano, tendrás todo lo necesario para crear prendas que el bebé llevará con comodidad y tú verás con orgullo. La próxima vez que alguien pregunte dónde compraste ese pelele tan bonito, podrás sonreír y decir que lo hiciste tú.