Hacer pendientes o zarcillos, colgantes, broches y cualquier tipo de bisutería reciclando plástico es siempre un reto que acepto con gusto.
Botellas, tapones o bolsas de plástico son materiales a los que me gusta dar una segunda oportunidad. Cada uno tiene sus propiedades. En esta ocasión se trata de reutilizar los tapones.
Lo que más valoro de los tapones es su variado colorido, además tienen un toque de elasticidad que permite trabajarlos con facilidad.
He escogido los tapones de color rojo, de este modo el resultado parece ser coral troceado.
Para realizarlos necesitaremos:
Tapones de plástico o tapas
Alambres para bisutería
Ganchos para pendientes
Punzón o punta para hacer agujeros en el plástico
Tijeras
Alicates
Con las tijeras, cortaremos los tapones de las botellas en trocitos pequeños e irregulares. Les haremos un agujero pequeño en el centro. Los ensartaremos en el alambre y engancharemos en el colgante. Con la ayuda de los alicates, daremos forma al final del alambre para que no puedan salir los trocitos. Y ya estará hecho el pendiente.