Hay algo mágico en ver una vela encendida en mitad de la sala. No es solo luz, es ambiente, calidez, esa sensación de que todo está más tranquilo. Pero para que esa vela brille como merece, necesita el recipiente adecuado, y aquí es donde entra en juego la creatividad.
Los porta velas no tienen por qué ser aburridos ni caros. De hecho, algunos de los más bonitos nacen de cosas que ya tienes en casa: un bote de cristal, un trozo de madera, un poco de arcilla. Lo interesante es que puedes personalizarlos al cien por cien, hacerlos a tu gusto y, si además los regalas, tendrán un valor que el dinero no compra.
Te traemos un recorrido por proyectos que van desde lo más sencillo hasta lo más elaborado, con materiales variados y técnicas que cualquiera puede dominar. Algunos te sorprenderán por su sencillez, otros por lo decorativos que quedan.
Una estructura en forma de casita que funciona como linterna. Este diseño clásico combina funcionalidad y decoración en un solo objeto que puedes colocar en cualquier rincón.

Aquí verás cómo reutilizar un recipiente de cristal como base y coronarlo con una casita modelada en arcilla. Es la combinación perfecta entre reciclaje y modelado artesanal.

Todo lo que necesitas saber sobre cómo convertir mortero en una pieza decorativa que funciona como candelabro. Un proyecto para quienes se atreven con materiales poco convencionales.

Un tutorial completo para modelar con porcelana fría un diseño navideño. Perfecto si buscas algo temático para las fiestas que destaque sobre la decoración habitual.

Descubre cómo crear texturas interesantes usando pasta de arena. Este acabado le da un toque rústico y acogedor a cualquier espacio de la casa.

Aprovecha una tabla vieja para crear una base sólida donde colocar varias velas. Una opción cálida y natural que encaja en cualquier decoración.

Te sorprenderá la versatilidad de la plastilina polimérica fimo. Con este material puedes crear diseños únicos, cocerlos en el horno y conseguir piezas duraderas.

Un proyecto combinado donde trabajas yeso como estructura y decoupage para la decoración. El resultado es un regalo hecho a mano que de verdad impresiona.

Como ves, las posibilidades son casi infinitas. Desde los materiales más simples hasta técnicas más refinadas, siempre hay un proyecto que se adapta a tu nivel y a lo que tengas a mano. Lo mejor es que cada una de estas creaciones llevará tu firma personal.