¿Sabes cuánto dinero gastas al año en decoración? Probablemente más de lo que imaginabas. Pero aquí viene lo bueno: puedes crear elementos decorativos bellísimos con cosas que tienes en casa, sin invertir prácticamente nada. Las velas son uno de esos detalles que transforman cualquier rincón, y los recipientes donde las colocas importan tanto como la vela misma.
Un buen portavelas no solo protege la llama y evita derrames de cera, sino que también te permite jugar con estilos y colores según la temporada o tu estado de ánimo. Lo mejor es que no necesitas habilidades especiales: con un poco de creatividad y materiales reciclados puedes conseguir resultados que parecerán de tienda.
Te traemos una selección de proyectos que van desde lo ultra sencillo hasta propuestas más elaboradas, todas pensadas para que las hagas sin complicaciones y con lo que tengas a mano. Encontrarás opciones para cada rincón de tu casa y para cada ocasión.
Transforma latas de refresco en recipientes únicos y decorativos. Te sorprenderá lo versátil que es este material cuando le das una segunda vida con un poco de creatividad.

Aprende a crear esos recipientes navideños que parecen cubiertos de nieve. Solo necesitas cristal, sal y purpurina para conseguir un acabado que engancha a la vista.

Aquí verás cómo los frascos de cristal que guardas en el armario se convierten en accesorios festivos listos para las fiestas.

Un repaso completo por diferentes técnicas y materiales para que tengas opciones según lo que encuentres por casa.

Si te atrae el tejido, esta combinación de ganchillo y cristal te va a enamorar. Un proyecto que mezcla dos mundos decorativos en uno solo.

Todo lo que necesitas saber para crear recipientes con un toque natural y rústico que encaja en cualquier decoración.

Descubre diferentes formas de personalizar los recipientes de cristal que ya tienes, sin necesidad de empezar desde cero.
Una idea sencilla que usa un material tan cotidiano como las canicas para conseguir un efecto visual precioso cuando la vela se enciende.
Como ves, las opciones son casi infinitas. Lo importante es que disfrutes del proceso creativo y no tengas miedo a experimentar con lo que tengas en casa. Algunos de nuestros mejores proyectos nacen del "voy a probar esto a ver qué sale".