La verdad es que rápido, es. Puedes modificar los papeles y decoraciones las veces que quieras, y no los pierdes. Las fotos las puedes editar en el momento según necesites. Y en cuestión de adornos, hay una gran variedad (tanto de pago como gratuitos) en internet.
Por ahora, veo muchos puntos a favor, pero un sólo punto en contra: pierdes la belleza de un álbum impreso, tangible.
El método que he escogido se puede imprimir posteriormente, y esa es mi idea, una vez acabe de maquetar el año completo.
Este es el resumen del mes de enero (semanas 1 a 5):






He procurado usar los mismos juegos de tarjetas cada semana, o cada dos páginas enfrentadas. Las cuadrículas las he adaptado cada semana a la cantidad de fotos que disponía, haciendo un poco lo que me pedía el cuerpo en cada momento.
