¿Recuerdas esas pulseras de colores que intercambiabas con tus amigas en el colegio? Pues resulta que el macramé de hilo sigue siendo una de esas manualidades que engancha a cualquiera, desde niñas hasta adultas que buscan un proyecto relajante para las manos.
Lo mejor de todo es que necesitas muy poco para empezar: unos hilos de colores, paciencia y ganas de experimentar. Una vez domines los nudos básicos, descubrirás que puedes crear auténticas obras de arte portátiles. Y sí, regalarlas tiene su punto, ¿verdad?
Te traemos una selección de tutoriales que van desde lo más simple hasta diseños con más personalidad, como mariposas, corazones y patrones étnicos. Seguro que encuentras el que te pide el cuerpo para empezar esta misma tarde.
Aquí verás los nudos fundamentales que necesitas dominar para crear cualquier diseño. Es el punto de partida perfecto si nunca has trabajado con hilos.

¿Quieres subir de nivel? Un telar casero te ayudará a mantener los hilos tensos y ordenados. Te sorprenderá lo fácil que es hacerlo con materiales que ya tienes en casa.

Si buscas algo especial para regalar, esta versión con un corazón bordado es ideal para momentos bonitos. Aprende a incorporar este detalle en tus creaciones.

Una propuesta desenfadada y muy de temporada que además te permite reciclar hilos que tengas por casa. Perfecto para ese toque veraniego que toda necesitamos.

Un diseño con forma de mariposa que parece complicado pero es más accesible de lo que te imaginas. Ideal para ganar confianza antes de intentar patrones más elaborados.

Un repaso por cómo integrar formas de corazón en tus pulseras sin que el proceso se complique. Es más simple de lo que parece una vez ves el tutorial.

Los patrones geométricos como el zigzag dan un efecto visual muy potente. Descubre cómo conseguir esa precisión sin que te cueste demasiado esfuerzo.

Todo lo que necesitas saber sobre nudos, tensiones y terminaciones en un único tutorial. Es como tener una profesora sentada contigo mientras trabajas.

Así que ya sabes, coge esos hilos de colores que seguro tienes en un cajón, ponte cómoda y dedícate una tarde a esto. Una vez empieces, casi no puedes parar. Y la sensación de regalale una a una amiga, inmejorable.