Hace poco una amiga me confesó que llevaba tres meses tejiendo lo mismo: una bufanda infinita. Al preguntarle qué estaba haciendo, me dijo con total serenidad: "Punto bobo. Es lo único que sé, pero me encanta". Y tenía razón. Este tejido es tan simple que casi parece mentira que salgan cosas tan bonitas de dos agujas y un poco de lana.
La gracia está precisamente ahí: es el punto perfecto para empezar sin frustración. No hay aumentos raros, ni disminuciones complicadas, ni tensión imposible. Solo agujas que suben y bajan, fila tras fila. Lo importante es que una vez que lo dominas, puedes hacer desde los proyectos más sencillos hasta piezas que parecen más complicadas de lo que realmente son. Y eso, créeme, es liberador.
Aquí encontrarás desde tutoriales que te enseñan a tejer tu primer proyecto hasta patrones de abrigos, mantas y accesorios que van a hacer que te sientas como una tejedora de verdad. Algunos ya estarán al alcance de tu mano hoy mismo.
El tutorial definitivo para aprender los fundamentos desde cero. Aquí verás paso a paso cómo crear este tejido básico y por qué es la mejor puerta de entrada al mundo del tejido.

Una mirada a uno de los nombres alternativos de este clásico, con toda la información que necesitas para dominar la técnica sin complicaciones innecesarias.

Tu primer proyecto real: una bufanda que combina sencillez con resultados vistosos. Perfecto para practicar mientras creas algo que realmente vas a usar.

Te sorprenderá lo elegante que queda un chal tejido con esta técnica básica. Un proyecto versátil que suma puntos en el guardarropa y la confianza en tu habilidad.

Una propuesta para quien ya controla lo básico y quiere añadir un poco más de personalidad. Las trenzas sobre el tejido más simple crean un efecto visual sorprendente.

Todo lo que necesitas saber sobre el accesorio que probablemente tejerás primero. Desde técnicas hasta inspiración para variar formas y texturas.

Cuando hayas tejido suficientemente bufandas, los proyectos grandes te llaman. Este repaso te abrirá las puertas a las piezas más ambiciosas pero igual de alcanzables.

Demuestra que no necesitas años de experiencia para encararte con un proyecto grande y cómodo. Una manta de sofá está más cerca de lo que crees.

Lo mejor es que una vez que le coges el ritmo a las agujas, no puedes parar. Así que prepárate para tejer bufandas de más, chales inesperados y proyectos que ni imaginabas hace poco. Eso es todo lo que necesitas para empezar.