Tras la cuesta de enero vamos ha realizar un trabajo de reciclaje, nuestro bolsillo y el medio ambiente nos lo agradecerán.
Vuelvo a utilizar los botes de cristal de mermelada y los voy a convertir en unos portavelas, un recipiente para guardar mis algodones de desmaquillaje y un pequeño jarrón, a ver que os parece.

Vamos con el recipiente para mis algodones de desmaquillaje.

En la tapa, el mismo proceso. Hice una pequeña flor con pasta de modelar pintada en color con ligero decapado y unas cintas de colores para completar los adornos.
Y vamos con el último y más laborioso. A mi el que más me gusta.
Pinté con pintura blanca en spray el interior, por fuera me fui entreteniendo en ir pegando pequeñas hojas y flores hechas con pasta de modelar, así como una figura en la parte central del bote.
Me gustaba mucho como quedó sin darle color, pero estos trabajos me sirven para experimentar, así que decidí darle color a las hojas y flores.
Pinté de blanco y una vez seca la pintura, con pintura rosa para las flores y verde para las hojas fui de nuevo pintando, la pintura un poco aguada para que penetre bien por todos los recovecos y antes de que se seque la pintura la retiro con una toallita húmeda y se consigue este aspecto desgastado.

Estos son mis tres reciclajes que espero os inspiren y os animen ha realizar y a reutilizar elementos que de otro modo van directamente al contenedor y que podemos así darle una segunda vida además nos ayudan a aprender y a experimentar técnicas para luego aplicarlas en otros trabajos.