
Antes de seguir me gustaría aclarar que estos posts son muy básicos, que nadie sin experiencia se ponga a restaurar piezas y menos piezas de valor. Lo que pongo son solo pinceladas básicas del proceso, ya que mucha gente me lo pregunta. Luego hay pequeños detalles que sólo un ojo entrenado puede apreciar.
En los anteriores posts ya hablamos de conocer los materiales cerámicos y los adhesivos. En base a eso ahora ya conocemos con qué material estamos trabajando y qué adhesivo es el adecuado para la unión de los fragmentos.
Para empezar la fase de reconstrucción de la porcelana o cerámica debemos tener la seguridad de que los fragmentos se encuentran limpios, no me cansaré de decirlo, todo el trabajo que se haga antes facilita un resultado perfecto.
Los bordes de la fractura deben estar limpios de cualquier adhesivo anterior, grasas, suciedades, etc. Se nota perfectamente cuando se están encajando los fragmentos, si hay algo que impide la unión se notará como algo que “resbala”. Por otro lado podemos encontrarnos bordes de fractura muy irregulares debido al material (cerámica arqueológica, bordes muy astillados, etc).
El tema de la reconstrucción es un poco amplio, así que lo dividiré en dos posts,
Empecemos por el inicio. Como dije antes, si ya tenemos los fragmentos limpios y ya hemos decidido qué adhesivo utilizar, podemos iniciar la adhesión temporal.
Antes de comenzar a unir los fragmentos, hay que calcular el orden en que se unirán los mismos. De hecho, esto es lo primero que se hace para dar el presupuesto al cliente. A veces es una rotura sencilla y no hace falta, pero con una rotura más complicada es fundamental.

También debemos concretar cómo haremos la adhesión, podemos hacerla uniendo los fragmentos por partes, o unir todos a la vez. Para los objetos arqueológicos prefiero la primera, pero si necesito un resultado impecable e invisible, elijo la segunda opción. ¿Y por qué? Pues porque las piezas arqueológicas generalmente son más frágiles, así que me da más seguridad trabajarlas poco a poco. Las piezas de un material más resistente, como la porcelana o la loza, me dan la posibilidad de unirlas todas de una vez y utilizar medios de apoyo sin dañarlas.

El principal problema de esta fase es ensamblar todas las piezas sin que queden “escalones” o fragmentos que directamente no encajen.


En adhesiones temporales de piezas muy complejas, principalmente de piezas arqueológicas, suelo numerar los fragmentos para no perderme luego en la adhesión final.
Es importante no dejar mucho tiempo la pieza en adhesión temporal, el celo pueden dañar la pieza.

Tener en cuenta que no siempre todo coincidirá perfectamente, muchas veces la pieza está tan astillada que la perdida de material dificulta en encaje perfecto. Por otro lado la arcilla se contrae durante el secado y la cocción, pudiendo provocar grietas. Pero incluso en las porcelanas y cerámicas mejor fabricadas queda una tensión que provoca una ligera variación al romperse, ese mínimo movimiento provoca que la unión perfecta sea imposible.
Para saber un poco más:
WESTERN AUSTRALIAN MUSEUM