No sé quien sería el primero que inventó esto de regalar, pero hay que estarle agradecidos.
No se si os pasará a vosotros pero para mí tiene mucho sentimiento, pues pienso que el principal valor del regalo es simbólico, desplazando el valor económico y funcional a un segundo plano.
Hay que pensar en la persona a la que va dirigido, lo que le gusta, necesita, quiere... y más aún si es algo que lo haces con tus propias manos, personalizando ese detalle y dando un valor añadido.
Esto mismo me pasó con el regalo de cumpleaños de Zu, quería hacerle un detalle que le animara, algo práctico, que le gustara...
Ella es escritora y le encanta llenar libretas con esa magia que tiene, así que lo tenía claro: una libreta estaría genial: decorada para que ella pudiera llenar de palabras y que le acompañara en su trabajo.
Así que una vez más agradezco a ese que inventó el regalar, pues al hacerlo y recibir todo ese cariño de la otra persona: para mí eso si que es un regalo!.
Otro de los regalos que me da la vida es el de Marcela y su Finde Frugal así que me paso a visitarla.