Una la hice en tono azul.
Otra en tono rosa.
Están pintadas en blanco roto y luego patinadas.
Para pintarlas he utilizado pintura tipo tiza en blanco roto.
En una de ellas tuve que dar varias capas hasta cubrir perfectamente toda la imágen.
En la segunda, me decidí a dar antes una mano de Gesso en spray. La diferencia entre ambas no ha sido notoria y si he ahorrado tiempo y pintura en la que apliqué el Gesso.
Por cierto, que ha sido todo un descubrimiento encontrar el Gesso en spray.
Un vez bien cubierta toda la imagen con la pintura, dejamos secar totalmente y comenzamos a dar las pátinas.
Las patinas son una capa de recubrimiento o acabado que se aplican sobre una pieza o sobre muebles, para darle un acabado determinado.
Generalmente se utilizan para dar un aspecto envejecido a las piezas o para resaltar las filigranas de un objeto o mueble.
Las hay en color madera, en colores para dar acabados más modernos y también las hay metalizadas.
Podemos encontrarlas en forma líquida semitransparentes, que es la que yo he utilizado y también en textura cera.
Ver imagen
Primero, dí una mano con patina ligeramente aguada y la apliqué con pincel de forma rápida para que no se secase, porque hay que ir retirándola con un trapo o paño limpio que no suelte pelusa.
Lo que se pretende con la pátina es dejar un ligero color a la pieza y que dicho color sea mas intenso en las filigranas o pliegues.
Confieso que no me resultó fácil, patinaba y retiraba varias veces,hasta conseguir el efecto que me gusto
La pátina hay que ir aplicándola y retirándola mas o menos según queramos mas o menos intensidad de color.
Alrededor lo pinte de gris y con cera mezclada con óleo de color negro hacemos sombras en las esquinas del marco, muy difuminadas.
Con la cera plateada di toques por todos los bordes del marco.




Aquí podéis verlas ya colocadas en su lugar, en una parte de la escalera de casa, junto a otros cuadros que ya os mostré hace tiempo.
