Los zombies son uno de los disfraces más populares de Halloween. Para este disfraz es necesario usar sangre falsa y teñirnos por completo de rojo. En esta ocasión te enseñamos a hacer un slime sangriento DIY que nada tiene que envidiar a la sangre falsa. ¿Comenzamos?
Para hacerlo necesitarás los siguientes materiales:
- 200 ml de pegamento transparente.
- 120 ml de agua.
- 50 ml de líquido para lentillas.
- Idopovidona, o lo que es lo mismo, desinfectante de heridas de color anaranajado o rojido.
- 6 gramos de polvos de hornear.
- 250 ml de agua caliente.
Mezcla en un recipiente los polvos de hornear y el agua caliente. Deshaz bien los polvos y deja enfriar. Paralelamente en otro bol mezcla el pegamento, el agua, el líquido de lentillas y la Idopovidona para darle color.
Cuando la primera mezcla se haya enfriado, añade la segunda y remueve bien. Escurre el exceso de agua y ¡listo!