
Un stencil es una plantilla decorativa que te permite crear diseños perfectos en tela, madera, muebles y cristal de forma sencilla y rápida. Es una técnica muy versátil que facilita personalizar casi cualquier objeto de tu hogar sin necesidad de ser un artista.
Las plantillas decorativas son ideales para principiantes porque eliminan la dificultad de dibujar a mano alzada y garantizan resultados nítidos y profesionales cada vez que las uses.

Coloca la plantilla sobre la tela de forma que quede completamente plana y sin movimientos. Lo mejor es usar cinta de carrocero para asegurarla, evitando que se desplace mientras pintas.
Utiliza pinceles redondos y gruesos que absorban bastante pintura. El truco fundamental es descargar el pincel: después de mojarlo en pintura, golpéalo suavemente sobre un paño, papel o la tapa del bote para eliminar el exceso.
Sostén el pincel de forma perpendicular a la tela y presiona suavemente con pequeños golpecitos. También puedes usar un rodillo si lo prefieres. El movimiento es vertical, nunca horizontal, para evitar que la pintura se filtre bajo la plantilla.
Si quieres decorar prendas de vestir o cojines que se laven frecuentemente, mezcla pintura acrílica al agua con gel medium. Esto hará que el diseño resista el lavado en máquina sin deteriorarse.


La técnica es idéntica a la del tejido: fija la plantilla con cinta de carrocero y aplica la pintura con golpecitos verticales. Los muebles de madera ofrecen grandes superficies para crear diseños espectaculares.
No te limites a un solo patrón. Superpón varias plantillas en el mismo mueble, usando diferentes colores en cada sección. Así crearás composiciones más originales y personalizadas.
Mezcla varios tonos del mismo color y aplícalos de forma gradual. Comienza con el tono más oscuro en diferentes áreas de la plantilla y ve añadiendo tonos más claros en pasadas sucesivas. El resultado es un efecto profesional y sofisticado.










La imaginación es tu único límite. Puedes combinar plantillas en un mismo proyecto, crear efectos geométricos simples o diseños más elaborados con capas de color.
Recuerda siempre descargar el pincel correctamente: es el truco más importante para evitar que la pintura se filtre bajo los bordes de la plantilla y conseguir líneas limpias y definidas.
No tengas miedo de experimentar. Prueba en superficies pequeñas primero (como cojines o camisetas) antes de abordar proyectos más grandes en muebles.