En una de las pestañas del blog empecé a comentar algunos truqui-consejos... Pocos hasta este momento pero... "nunca es tarde si la dicha es buena" y aquí os traigo otro.
El reciclaje y reutilizamiento de lo que se pueda son dos vicios que van con la gente como yo, que prefieren lo más natural posible, que les molesta encontrar latas de refresco y un largo etc en las playas o en el campo, que les gustaría no tener que preocuparse por la falta de civismo, en pro del medio ambiente, puesto que ya debería ir con todo ser humano el no hacer ciertas cosas y el pensar en el prójimo, en el futuro del planeta....y bla, bla, bla...
Sentido común! que poco común llega a ser el pobre.... ainssss...
Yo, hago lo que está en mi mano. Podría hacer más? Sé que sí. Pero pongo mis granitos de arena en lo que puedo que no sea muy complicado. Y en mi casa tengo algunos ejemplillos:
Si no se te había ocurrido antes y te gustaría solucionar las siguientes situaciones, eres la persona adecuada para leer hasta el final este post:
1) Se te resbala la pastilla de jabón en la ducha?
2) o en el lavabo?
3) o quieres que tu jabón artesano haga más espuma?
4) Cómo aprovechar hasta el final los restos de jabón o cuando una pastilla de jabón ya se nos ha quedado pequeña y se nos cae todo el rato de las manos pero que aún puede dar de sí muchos días.... ya sabréis de qué hablo, a que sí? :)
La solución es usar una malla de cebollas, patatas, ajos, etc. y meter tu pastilla de jabón artesano dentro; o uno ya muy usado y se ha quedado chiquitín; o varios trozos (grandes o pequeños) por si aún no lo sabías!
Como en casa usábamos esponjas-flor de malla plástica para ducharnos, hace tiempo que se me ocurrió ésto.
Diferentes colores, uno para cada miembro de la familia que usan pastillas de jabón.
Con este calibre de malla de la foto (sirven mallas patatas, cebollas, etc.) el jabón se mantiene aireado y seca bien entre usos, no se encharca, no pringa = no ensucia la jabonera.
Eso sí, yo además los tengo en un estante rejilla en un rincón de la ducha, colgado en la pared. Siempre pensando en favorecer su ventilación y capacidad de secarse.
También pueden colgarse en el grifo o en un gancho si tus estantes son ciegos (sin agujeros o rejas).
Vamos, que las mallas son un chollo para nuestros jabones.
El calibre de malla de los ajos, en cambio, sólo lo aconsejo para piezas grandes para que estire la malla y la mantenga con los agujeros abiertos para que pueda secarse la pieza entre usos, ya que para los restos o trozos pequeños que no estiran la malla lo suficiente, hacen que los agujeros no se abran y sean como una malla más bien ciega (sin agujeros, o tan pequeños que no permite aireción y secado) con la consecuencia de encharcamiento = jabón pastoso = jabonera siempre sucia y pastosa de jabón.
Con la malla de los ajos, hay que añadir 2 observaciones:
1ª) Si es un trozo solo quizá no haga falta hacer ningún nudo, puesto que la malla se incrusta en el jaboncito húmedo y ya no suele moverse de ahí, cosa a favor.
2ª) Que al no secarse tan bien y ya estar pastosillo pues también te lo repartes enseguida por las manos y hace espuma más pronto, con lo cual gastas menos agua :P
Quien no quiere ver el vaso medio lleno es porque no quiere, je!
;D