El año pasado, preparé a mis hijos un juego de verano (del que creo que os he hablado ya varias veces jajaja) que resultó bastante entretenido para los ratos más calurosos día, esos en los que si parpadeas, ya estás sudando y no puedes salir a la calle. De aquel juego me sobraron algunos materiales que he querido rescatar para el post de hoy: un collar de verano.


Con cáscaras de pistacho: No me digáis que la idea no es original... Éste quizá sea mi favorito. Con unas simples cáscaras de pistacho, pintadas de diferentes tonos de un mismo color, puedes conseguir un collar original, único y súper vistoso. ¡Ah! y bien barato ;)

Con corchos: los corchos de las botellas tienen también un montón de utilidades (tengo este tablero en Pinterest solo con ideas a base de ellos). Estos collares están hechos con corchos cortados en rodajas y pintados a mano...
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Con fimo: yo usaba fimo hace mil años para hacerme precisamente collares y hace bien poquito os presentaba a Laura, creadora de espectaculares figuras decorativas a base de este material. Es genial porque esta especie de plastilina, la puedes encontrar de todos los colores y se mete en el horno de casa para endurecer. Mirad que collar más precioso con unas simples bolitas...
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¿Qué os parecen? ¿Habéis hecho collares de este tipo alguna vez? Podéis ver el que me he hecho yo en mi Instagram ;)
¡Feliz día y hasta el miércoles que viene!!