Este verano tuve el gran momento de quedarme enganchada de la espalda y con tanto dolor se me ocurrió hacerme una bolsa de semillas para calmar la inflamación. Así fue como se surgió la idea de unir una bolsa de semillas y una visita llena de esencias.
Las cosas vienen siempre conectadas con algo.
Este dolor que tuve hizo que se juntara mi mundo creativo con el mundo de aceites esenciales de Glòria. La conocí en un evento de Blogs & Cava con Andrea Amoretti. Desde entonces hemos seguido en contacto vía Instagram y pensé en sus remedios fabulosos para unirlos con mi bolsa de semillas.
Así que vino a casa hace poco y me explicó todo sobre los aceites esenciales de la marca Young living que distribuye con una pasión y mucha esencia.
Aromas y esencias de dos mujeres con mucha pasión.
Desconocía totalmente este mundo de aceites. Pero ella me hizo descubrir que con tan sólo oler un aroma o ponerlo en contacto con tu piel puedes activar tus emociones, calmar tus dolores, y cambiar tu estado de ánimo.
Incluso te pueden servir para cuidados de belleza, los resfriados y los miedos. Me llevaría todos los botecitos porque todos tienen una función, que incluso mezclándolos potencias los efectos que hacen en tu cuerpo y bienestar.
Estos aceites esenciales se hacen partiendo de principios activos de las plantas. Esto hace que cada elemento de plantas activen su poder para cumplir con sus funciones depurativas, calmantes y relajantes.
Una bolsa de semillas y una visita llena de esencias
Estuvimos hablando de mi bolsa de semillas y se nos ocurrió que la forma perfecta para cuidar el dolor de la espalda.
Proceso para usar la bolsa de semillas junto con los aceites esenciales.
Se calmaría masajeando primero la zona dolorida con el aceite esencial con aroma de Lavanda y la Copaiba por sus principios calmantes y antiinflamatorios.
Después se coloca la bolsa de semillas ya caliente previamente en el microondas unos 2 minutos con un vasito de agua para que no se seque las semillas
Esta fue la combinación de aceites esenciales que me aconsejó para estos dolores de lumbago:
Lavanda (Lavandula angustifolia) tiene un aroma dulce, floral y herbáceo que es calmante y refrescante. La lavanda puede ayudar al cuerpo a adaptarse al estrés o desequilibrios. El aceite esencial de lavanda tiene propiedades analgésicas y antiespasmódicas. Ayuda a liberar el estrés y aliviar la tensión nerviosa.
Copaiba (Copaifera reticulata) es un aceite esencial que tiene propiedades antiinflamatorias, antisépticas, analgésicas y antibacterianas. Es un potente antiinflamatorio que ayuda al sistema cardiovascular, respiratorio y nervioso, además de ayudar a los músculos. Este aceite ayuda a amplificar los efectos de los otros aceites.
(Estas explicaciones sobre los aceites son de Oils & Friends By Glòria)
Como hacer una bolsa de semillas y una visita llena de esencias





