Nunca está de más tener un cajón extra para guardar esos complementos que ya no tienen espacio en el armario. A mí me pasa con los pañuelos o foulards (de vez en cuando me vienen aires franceses...), y pensé reciclar esta caja de vino para que decorara algún rinconcito y al mismo tiempo sirviera como elemento de almacenaje.
Quité el separador interior, lijé a conciencia y di una primera capa de pintura. Las grabaciones que tenía eran tan profundas que ni volviendo a lijar se disimulaban, asi que después de dar otras dos manos de pintura decidí decorarla con un papel que fuera lo suficientemente grueso para que no se notaran.
No había utilizado nunca papel de scrap y encontré este azul que me encantó y lo combiné con otro de lunares, me pareció perfecto! Añadí una puntilla, decoupage con partes de una preciosa servilleta y un stencil de Lucía... y listo!!
No me pude resistir a tunear unas piedras... con unos lunares, y dar unas pinceladas del mismo tono a una velita.
Ha sido un trabajo sencillo, y ya tengo otro espacio extra que siempre viene bien!!
Gracias por vuestras visitas y todos los comentarios,