
Si has llegado hasta aquí es porque quieres cuidar a tu perro en otoño como merece y más, teniendo en cuenta que esta estación del año implica cambios considerables para ti y tu compañero de vida.
Fin de las vacaciones, vuelta a la rutina, cambios de temperatura Son solo algunas de las circunstancias a las que tu perro necesita acostumbrarse, y tu deber es protegerle por su bien, que para algo es el más querido de la casa, ¿verdad?
Haz que el comienzo de esta época sea especial para tu mascota y vigila su bienestar por encima de todo, y ya te adelanto que en La Tienda del Pienso vas a encontrar alimentación de calidad adaptada a las necesidades de tu perro, uno de los puntos fundamentales para velar por su salud.
Sigue leyendo y descubre 7 consejos para cuidar a tu perro en otoño.
Cuando llega el otoño, tú vuelves a la “vida “normal” que implica retomar la jornada laboral, cambios de horarios, menos tiempo libre Y esto también afecta a tu perro.
Toca adaptarse a estos nuevos ritmos y organizar las actividades diarias para tu compañero de vida.
No olvides que tu perro ha pasado mucho tiempo contigo en vacaciones, puede que hasta haya viajado contigo, y en este momento, en el que tú vuelves al trabajo y retomas otro tipo de obligaciones, podría acabar sufriendo ansiedad por separación.
Los cambios de horarios, de sitios, de rutinas, todo, absolutamente todo influye en el organismo y tu perro puede sufrir alteraciones en su estado de ánimo, si no le ayudas a adaptarse a estos momentos.
Ten paciencia en este proceso, sé respetuoso, porque esto puede durar unas semanas tras el fin del verano para volver a habituarse a este nuevo día a día.

Tu perro también puede sufrir algo parecido al síndrome postvacacional, provocándole tristeza e incluso cansancio excesivo, por lo que debes estar atento a las señales y dejarle su juguete preferido mientras estás fuera, pero eso sí, cuando vuelvas a casa, dale el paseo que merece y necesita, aunque estés agotado.
Para cuidar a tu perro en otoño, un aspecto que debes vigilar especialmente es su alimentación. Tu peludo amigo necesita más energía para mantenerse caliente.
Por esta razón, has de adaptar la alimentación a las condiciones específicas de esta época del año. La manera más segura y saludable es ofreciendo a tu compañero un pienso personalizado.
En periodo vacacional es habitual que la dieta se descontrole, y es ahora en otoño, cuando se debe volver a la normalidad. Los cambios horarios también afectan a tu perro y el sobrepeso, es una amenaza a considerar, y más si puede poner en riesgo su salud.
Por su bienestar, tu perro ha de volver a comer lo necesario, evitando alimentos perjudiciales, y todo ello, combinado con ejercicio y paseos diarios para que mitigue su ansiedad y recupere su peso idóneo.
3. Cepilla su pelo a diario
En los meses de otoño se produce la muda del pelo, es el momento en el que empieza a perder el pelo más fino, y es sustituido por una capa de pelo más densa. Esto les permite adaptarse a los cambios climatológicos y la bajada de las temperaturas.

Aunque el tipo de pelaje del perro es diferente según la raza, lo más habitual es que esta muda de pelo se produzca durante estos meses y con la llegada de la primavera.
Es aconsejable que cepilles el pelo de tu perro a casi a diario y emplees productos de higiene capilar de calidad para mantener su piel y pelaje sanos. Si no lo haces, podría sufrir problemas a nivel dermatológico, así como enredarse.
4. Protégelo contra la leishmaniosis y enfermedades causadas por parásitos externos
Aunque mucha gente piensa que la primavera y el verano son épocas del año más peligrosas, la verdad es que parásitos externos como el flebótomo, el insecto volador que transmite la leishmaniosis, encuentran en esta época uno de sus momentos de mayor proliferación.
Es importante que tu mascota esté protegida y para ello, has de adoptar estrategias preventivas como la vacunación contra la leishmaniosis y el uso de productos antiparasitarios, como collares, pipetas, espráis o champús.
También son importantes los test de detección de la leishmania, ya que es una enfermedad que a veces cursa de forma asintomática, pero los graves síntomas pueden agravarse si las defensas del perro se ven mermadas con la llegada del frío.
Además, es recomendable realizar una desparasitación general, porque durante el verano se producen muchos casos de contracción de parásitos por la proliferación como consecuencia del calor y en especial, porque tu perro ha pasado más tiempo al aire libre y en espacios naturales.
5. Haz que realice ejercicio y buenos paseos
Para cuidar tu perro en otoño como merece y necesita, has de procurarle unos paseos en condiciones y estimularle para que haga ejercicio. Tu perro liberará estrés y se sentirá mejor cuando vuelvas a casa y salgas con él a la calle.

Recuerda que los paseos y la actividad física son fundamentales como ayuda para la adaptación al cambio de estación, ya que mejorarán el estado anímico de tu mascota y de paso, le mantendrán en una óptima forma física.
Sé que la bajada de temperaturas puede desmotivar para salir al aire libre, pero el ejercicio físico es imprescindible, e incluso, si lo piensas bien, podrás disfrutarlas más por la ausencia del calor sofocante. Bastará con que adaptes los horarios y aproveches las salidas de otra forma. Y estoy segura de que en otoño puedes ir a sitios que en verano es imposible por las altas temperaturas.
6. Protégelo frente a la artrosis
Si quieres cuidar a tu perro en otoño, no puedes olvidar que la bajada de temperaturas constituye un factor negativo para dolencias como la artrosis, cuyos síntomas se agravan en estos meses.
Existen diversas medidas para combatir la artrosis y que no provoque tanto malestar, como por ejemplo, evitar el sobrepeso, que tu can realice actividad física moderada, emplear productos que reduzcan la inflamación y protejan sus articulaciones, etc.
Es vital que acudas al veterinario para que te indique las pautas a seguir para tratar los síntomas de la artrosis, sobre todo para que tu perro no vea mermada su calidad de vida como consecuencia de ella.
