Si eres una de esas personas que ha querido comprar un transportín o una caseta a su perro y te has encontrado con que la reación de tu mejor amigo no es precisamente la que buscabas, no te preocupes, este artículo va a intentar ayudarte a crear el ambiente necesario para que tu perrete lo utilice y se sienta cómodo dentro.
Parto de la base de que la caseta o transportín y su tamaño es el adecuado para el perro que tienes, es decir, que pueda entrar y salir con facilidad, ponerse de pie dentro y darse la vuelta sin problemas. Ten en cuenta que hay perros a los que el olor, el lugar donde lo coloques o los ruidos que pueda haber al pasar dentro, no tienen por qué gustarle. Sin embargo, aquí van algunos consejos para facilitar las cosas:
Lo que SÍ puedes hacer
Si vas a montar la caseta o el transportín, hazlo delante del perro: los perros son curiosos por naturaleza, y el hecho de que estés manipulando delante de él las tablas, las telas, la puerta o cualesquiera que sean las piezas que tengas sueltas para montar, le dará la posibilidad de olfatear y familiarizarse con ellas.
1. Elije el lugar ideal
Nadie mejor que tú conoce a perro para saber qué lugares escoge cuando quiere echarse un rato: cerca de la ventana, debajo del radiador, en un suelo más fresco o en la esquina del cuarto de la tele… Si tienes posibilidad de ponerlo en el mismo sitio, el perro se sentirá mucho más cómodo. Si no, observa bien por qué ha elegido ese lugar (¿es un perro caluroso o friolero? ¿hay algún olor que le guste allí? ¿tiene paz o está en medio del barullo familiar?…) e intenta poner su nuevo espacio en un sitio similar. Evita las corrientes de aire, el calor o frío excesivos y los ruidos molestos.
2. Construye su hogar
Una casa sin cuadros, sin mesas y sillas, sin un buen sofá… no es un hogar, es solo una casa, ¿verdad? Pues para nuestros perros ocurre lo mismo. Asegúrate de poner dentro del transportín o caseta su manta favorita, algunos juguetes y, por qué no, algo de la comida que más le guste.
3. Invítale a pasar
Le ayudarás a entrar cuando vea sus juguetes y su comida dentro, pero si lo que hace es llevarse los juguetes fuera, prueba a meter de vez en cuando alguna croquetilla de comida cuando el perro te vea, pero también cuando no te vea. Una buena idea es también meter un hueso para perros con los que se tiran un largo rato mordisqueando tranquilamente. De esa manera tendrá la curiosidad de meterse de vez en cuando a ver si hay sorpresa.
4. Hazle saber lo bien que se está dentro
Dale comida o caricias cuando esté dentro, mejor aún si está tumbado, y quédate un rato con el perro para que se sienta a gusto y no tenga la intención de salir rápidamente.
Transportín para perros. Imagen: nombresparamascotas.com