¿A quién no le resulta familiar esa sensación que se presenta cuando, después de haber pasado varios días de vacaciones disfrutando de la compañía de familia o amigos, nos encontramos de repente de vuelta en nuestra casa, rodeados de quietud y silencio?
Ante un cambio brusco de rutina y entorno social, es habitual que durante los primeros días nos podamos sentir extraños, desubicados, apáticos o tristes. Son respuestas normales de nuestro organismo ante una situación de cambio, aunque éste suponga volver a la rutina a la que estábamos acostumbrados.
Algo similar ocurre con los perros. Tengamos presente que ellos, al igual que nosotros, son seres con altas necesidades de contacto social, tanto con personas, como con sus semejantes. Siempre es mejor prevenir que curar. Por esta razón, en este artículo proporcionaremos una serie de pautas que sirvan como herramientas para la prevención de problemas de comportamiento en los perros en sus momentos de soledad.
Durante estos días de confinamiento muchos perros están teniendo un cambio brusco en su vida diaria. Pasar tiempo junto a nosotros constituye para ellos una base de felicidad y seguridad, por lo que les resulta muy fácil adaptarse a esta nueva situación.
Pero, ¿qué ocurrirá cuando todo vuelva a la normalidad? Nuestros perros deberán adaptarse de nuevo a los momentos de soledad tras varias semanas compartiendo constantes momentos en compañía.
¿Cómo reaccionarán y se sentirán nuestros perros ante un cambio tan notable de su día a día?
Esta nueva situación afectará en mayor medida a aquellos perros que anteriormente presentaban problemas para quedarse solos en casa. Sin embargo, incluso los perros que normalmente no manifestaban problemas para estar solos, podrían presentar algún tipo de síntoma ante un cambio de rutina tan drástico.
Es importante señalar que si tu perro ya presenta problemas relacionados con la separación, es de vital importancia que contactes con una persona profesional etóloga o educadora canina para que podamos ayudarte concretamente en este aspecto.
La consolidación de rutinas aporta seguridad a los perros, ya que les proporciona la sensación de tener cierto control sobre lo que va a suceder.
Para ello:

En función de la situación y circunstancias particulares de cada uno de nosotros, trataremos de ir adaptándonos gradualmente al cambio de rutina.
Aquí van algunos consejos que pueden resultar de utilidad:
Es importante recordar que cuando llevemos a cabo estas salidas nuestra actitud debe ser lo más neutra posible.
Al regresar a casa, podremos saludar a nuestro compañero peludo de forma calmada, evitando reacciones efusivas que fomenten un estado de excitación y nerviosismo.
Existe gran variedad de complementos alimenticios disponibles en el mercado que pueden ayudar a prevenir o rebajar los niveles de estrés debidos al cambio de rutina.
Estos productos pueden empezar a utilizarse unos 7 o 10 días antes de volver a la rutina normal, pudiendo mantenerlos durante dos semanas más.
Se trata de complementos alimenticios basados en sustancias como la L-teanina, el triptófano, vitaminas del complejo B y también plantas medicinales como la pasiflora y la valeriana. Todos ellos contribuyen a proporcionar efectos relajantes y estados de calma.
Recuerda pedir consejo a tu cínica veterinaria de confianza sobre del uso de este tipo de complementos alimenticios en tu perro.