
Originario del lejano Oriente, el Akita Inu es un perro exótico y vigoroso que poco a poco está conquistando a los amantes de los animales de todo el mundo. Se trata de una raza que tiene más de 3.000 años de antigüedad, pero que no ha sido conocida en Occidente hasta bien entrado el siglo XX por el tradicional hermetismo de la sociedad japonesa.
Los Akita son en Japón un símbolo de la buena salud y la prosperidad, por eso cuando hay enfermos o nace un niño se suelen regalar tallas que representan a estos perros. La palabra 'Akita' hace referencia a una región de la isla japonesa de Honshu, mientras que 'Inu' significa en japonés 'perro'.
Esta raza es la de mayor tamaño de entre las siete que componen las razas niponas puras reconocidas por el Ministerio de Educación de Japón. Al borde de la extinción por las peleas de perros, las epidemias de rabia en el primer cuarto del siglo XX y por la falta de alimentos durante la Segunda Guerra Mundial y la posguerra, este perro, fuerte y leal, consiguió sobrevivir gracias a los trabajos de algunas personalidades amantes de la belleza del Akita.
Por ejemplo, a Shigeie Izumi, alcalde de Odate, que en 1927 creó una asociación con el fin de mantener la raza viva. El profesor Watase fue otro de los protectores del Akita, ya que fue él quien comenzó una importante campaña para declarar a este perro monumento nacional. Finalmente, en 1931 consiguió que las autoridades niponas le concediesen este honor.



El pelo de los Akita es denso y sedoso, es un placer acariciarlos. La capa externa es lisa y más dura, pero la interna es mucho más fina. El pelo de la cola es más largo que el del resto del cuerpo. Podemos encontrar Akitas de color blanco, rojo, pimienta y atigrados, aunque los que no son de color blanco suelen tener manchas de este tono en el abdomen, parte interna de las patas, a ambos lados del hocico, debajo de la mandíbula, en el cuello, en el pecho y en las mejillas.


El principal cuidado que necesita es el de mantener sano y bonito su pelaje. El manto de los Akita requiere un cepillado mínimo a la semana, siendo más frecuente en época de muda, generalmente, en otoño y primavera. Los criadores recomiendan dos baños al año, siempre y cuando el perro sea cepillado regularmente. Para evitar el problema del sarro, tendremos que cepillar sus dientes una vez a la semana
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Respecto al carácter de estos perros, se trata de animales silenciosos y disciplinados, que apenas ladran, a no ser que tengan un buen motivo para ello. Con otros perros pueden tomar el papel de animal dominante, aunque nunca buscan enfrentamientos. Al ser un animal algo tímido, deberá estar acostumbrado desde pequeño a la presencia de personas y otros animales para conseguir una buena socialización.
Los Akita no necesitan un adiestramiento especial como guardianes, ya que por su carácter siempre se muestran protectores con su familia.
Es un perro extremadamente leal y fiel a sus dueños, y adorable con los niños.Se adapta bien a cualquier forma de vida: su manto le hace resistente a la vida exterior, siempre y cuando tenga una caseta limpia y espaciosa, donde pueda dormir y comer.
También puede vivir en la gran ciudad, pero necesita salir regularmente. En el caso de los Akita, una casa con un pequeño jardín sería lo ideal para una vida plenamente satisfactoria.