
Las almohadillas de los perros son una parte muy importante de su cuerpo, debido a que están en sus patas.
Estas le permiten andar y correr sin lastimarse.
Al estar constantemente en contacto directo con el suelo, tanto el peso del perro como el tipo de suelo por el que camine, harán que sufran ciertas consecuencias como agrietamientos o incluso quemaduras por las altas temperaturas.
Aunque pueden parecer que son muy resistentes tienen terminaciones nerviosas que las hacen muy sensibles, por lo que es importante que los adoptantes estén atentos a su mantenimiento y cuidado en general, para que siempre estén saludables.
Estas se encuentran presentes en la parte inferior de las patas de los perros.
Son una muy importantes ya que evitan que sufra de algunos problemas a nivel óseo, por ejemplo, el gran desgaste originado por la fricción y golpeteo constante.
Sus cuatro almohadillas son depósitos de grasa y por eso ayudan mucho a reducir el impacto cuando tocan el suelo.
Las almohadillas pueden compararse fácilmente con los zapatos o zapatillas que usan las personas para poder salir a la calle sin lastimar sus pies.
Por lo tanto, ayuda a que el perro camine con tranquilidad, al reducir el impacto que significa caminar en cualquier superficie.

Es necesario que estén siempre humedecidas por las secreciones de sus propias glándulas sudoríparas y tener una consistencia endurecida, que se puede lograr con el ejercicio.
Por lo tanto, llevar al perro de paseo a caminar o trotar todos los días, mantendrá en forma estas estructuras.
Es necesario mantener el pelo corto en la zona de sus patas para evitar que se introduzca entre los dedos.
Por otro lado, aunque las uñas sufren un desgaste natural por el contacto constante con el suelo que las va limando, es esencial mantenerlas cortas para que no interfieran con su función ni les resulte molesto.
De no hacer esto, llegarán a ser tan largas que las almohadillas no tendrán el contacto adecuado cuando deben caminar y, algo que debe ser natural en ellos, les podría llegar a ser doloroso.
Tras los paseos, es conveniente hacer una limpieza de las almohadillas, sobre todo, cuando el clima está húmedo o en caso de que el perro tenga sus patas mojadas.
De esta manera se evitará la formación de bacterias y otros tipos de parásitos.
Una de las mejores formas de hacer esto, es humedecer una toalla con agua tibia.
Luego se debe frotar con suavidad para eliminar la suciedad. Al terminar, es importante secar muy bien.
Mantener las almohadillas cuidadas es fundamental.
Por ello, es importante tener a mano bálsamos protectores para almohadillas, sobre todo, si vamos a salir de excursión con el perro a superficies más hostiles o tiene que salir por superficies demasiado calientes o demasiado frías.

Si el perro está cojeando o no apoya alguna de sus cuatro patas, es importante revisarlo con cuidado, en caso de que se trate de algún elemento externo.
Si tiene una herida, esta podría llegar a complicarse con alguna infección y por eso requiere de atención inmediata.
Otra forma de reconocer qué algo pasa, es si se lame sus patas con insistencia.
La presencia de una herida en alguna de las almohadillas de las patas de los perros puede representar una incomodidad que impida que realice sus actividades diarias de manera óptima.
Incluso pueden llegar a representar un riesgo a su salud en general.
Es por esta razón que es muy importante conocer las principales y más comunes lesiones que suelen sufrir, para poder actuar de la mejor manera y que pueda mejorar lo más pronto posible.
Es importante añadir que existen diversas causas por las que pueden llegar a lastimarse, mostrando diferentes tipos de heridas.
En estos casos no hay que alarmarse, debido a que es muy común que esto suceda lo importante es poder actuar de la mejor manera para el bienestar de tu mascota.
A continuación, mencionaremos las lesiones más frecuentes.
Para tratar las lesiones que son causadas por incrustación de objetos como trozos de cristal, astillas, alambres, entre otros, lo primero que hay que hacer es observar la gravedad.
Si es superficial se puede tratar en casa, pero si no lo es, o no tiene seguridad, lo más responsable es llevarlo al médico veterinario para que pueda revisarlo correctamente y curarlo.
Cuando se trata de alguna quemadura por frío o calor, o de una herida superficial, se puede tratar de la siguiente manera:
No cabe duda que las almohadillas son parte importante de su cuerpo, pero también de su salud, debido a la función que cumplen de protegerlos de diferentes agentes externos que pueden llegar a ser dañinos.
Los ayudan a caminar tranquilamente y disfrutar junto a su adoptante divertidos juegos.
Sin duda ninguna, el adoptante debe observar que su perro camine bien, no cojee, entre otras posibles señales que indicarán que algo está mal.
Recordemos que se trata del mejor amigo del hombre y necesitan la atención y amor de las personas para tener una vida sana y feliz en todos los sentidos.
