
El calendario de vacunas es una de las primeras responsabilidades que asumes al adoptar un perrito. Mantener a tu perro al día con su calendario de vacunación lo protege contra parásitos, infecciones y enfermedades graves que pueden comprometer su salud e incluso su vida.
Lo más importante es llevar a tu cachorro al veterinario antes de que entre en casa para establecer un plan de vacunación personalizado. Desde ese momento, deberás seguir el calendario de forma responsable y rigurosa.
Antes de las primeras vacunas, tu perro debe estar desparasitado. Los cachorros que vienen de lugares con condiciones higiénicas deficientes o han convivido con perros callejeros suelen tener parásitos internos o externos.
Si tu perro tiene parásitos, sus defensas inmunitarias estarán debilitadas y no generará la cantidad adecuada de anticuerpos. Esto significa que la vacuna no será efectiva si antes no eliminas los parásitos. Tu veterinario te indicará el desparasitante más apropiado según la edad y peso de tu cachorro.

La vacunación comienza generalmente entre las 4 y 6 semanas de vida. Las primeras vacunas que se aplican son:
El momento exacto dependerá de la raza, la ubicación geográfica y el riesgo de exposición del cachorro. Tu veterinario es quien define el protocolo más adecuado para tu mascota específica.
Entre el segundo y tercer mes de vida, tu cachorro recibirá las vacunas polivalentes que lo protegen contra las enfermedades más peligrosas:
Existen diferentes tipos de vacunas según el número de enfermedades que cubren. Las monovalentes protegen contra una enfermedad, las bivalentes contra dos, las trivalentes contra tres, y así sucesivamente. Tu veterinario seleccionará la combinación más apropiada.
Algunas vacunas se administran en varias sesiones con intervalos de 3-4 semanas, mientras que otras se aplican en una sola dosis. Seguir el calendario exacto es crucial para garantizar una protección completa.

A partir de los 3-4 meses de edad, tu perro recibe la vacuna contra la rabia, que es obligatoria por ley en la mayoría de lugares. En este mismo período se coloca el microchip de identificación, otro requisito legal en muchas comunidades.
Además, el veterinario puede recomendar la vacuna contra la Leishmaniosis, especialmente si vives en zonas de riesgo donde esta enfermedad parasitaria es frecuente.
Mientras tu cachorro no esté completamente vacunado, debe evitar el contacto con otros perros y espacios públicos. Sus defensas inmunitarias aún no son suficientemente fuertes para combatir infecciones.
Debes tomar estas precauciones:
No adelantes las vacunas intentando completarlas antes. Mantener los intervalos adecuados entre dosis es fundamental para que se forme una inmunidad sólida.

Una vez completado el calendario inicial, tu perro adulto necesitará vacunas de refuerzo periódicamente. La mayoría de veterinarios recomiendan refuerzos anuales o cada 3 años, según la vacuna y las indicaciones legales de tu región.
La rabia suele requerir refuerzo cada año o cada tres años dependiendo de la legislación local y el tipo de vacuna utilizada.
No existe un calendario de vacunación único para todos los perros. Tu veterinario adaptará el plan según:
Algunos cachorros completan su calendario a los tres meses, otros necesitan hasta los cuatro o cinco meses. Confía en el consejo de tu veterinario y mantén la cartilla de vacunas siempre al día.
Una vez completadas todas las vacunas, podrás disfrutar sin preocupaciones de paseos, parques y la compañía de otros perros. La inversión en vacunación es la mejor prevención contra enfermedades graves que podrían poner en peligro la vida de tu mascota.