
Tu perro pasa muchas horas durmiendo y merece tener una cama cómoda donde descansar. Hacer una cama para perros en casa es más fácil de lo que parece y te ayudará a ahorrar dinero mientras mejoras la calidad de vida de tu compañero peludo.
El tipo de cama que necesites dependerá del tamaño de tu perro, su peso y sus necesidades específicas. Lo bueno es que puedes fabricarla tú mismo con materiales que probablemente ya tengas en casa.

Para un perro grande, lo mejor es usar una base sólida. Puedes reutilizar una caja de madera de fruta, cojines gruesos o incluso cajas de cartón reforzadas.
El primer paso es limpiar y desinfectar bien la base para eliminar cualquier germen o bacteria. Después, lija suavemente la superficie para que quede lisa y sin astillas que puedan lastimar a tu perro.
La clave es usar capas de protección con tela, algodón o gomaespuma para evitar que tu perro duerma directamente sobre la madera. Así evitas que se rompa la espuma interior y además puedes lavar la funda fácilmente cuando sea necesario.

Si tienes un perro pequeño, puedes crear una cama muy acogedora reutilizando un viejo jersey que ya no uses. Este método es rápido, económico y muy cómodo para tu mascota.
Esta cama es perfecta para perros pequeños y razas toy. El resultado es un lecho acogedora con bordes elevados que hace que tu perro se sienta protegido y seguro mientras duerme.

Una vez tengas la estructura base lista, puedes personalizarla según tu creatividad. Las opciones de decoración son infinitas y tu perro estará igual de cómodo, aunque quedará mucho más especial.
Una idea original es transformar la cama en una pequeña casa o coche. Para ello necesitarás una caja de madera, tornillos, ruedas de juguete pequeñas y pintura.
Este tipo de cama temática es ideal si quieres que la zona de descanso de tu perro sea un elemento decorativo más en casa. Tu mascota disfrutará teniendo su propio espacio personalizado y diferente.



Recuerda que lo más importante es que tu perro se sienta cómodo y seguro en su cama. Elige materiales suaves, lavables y seguros que no desprendan fibras peligrosas.
Coloca la cama en un lugar tranquilo de la casa, alejada de corrientes de aire y del ruido. Así tu perro tendrá un refugio perfecto para descansar después de un largo día de juegos y actividades.