Los perros de deporte, necesitan una alimentación de calidad, que les ayude a estar en forma, a punto, para cualquier actividad, en cualquier momento.
La dieta natural junto con un buen entrenemiento es lo mejor que pueden tener.
Hoy te explica su experiencia Salva.
Nos presentamos
Somos una familia amante de los animales y disfrutamos de nuestros perros manteniendo una actividad media-alta, haciendo bastantes excursiones por la montaña y practicamos agility. Personalmente siempre me ha interesado su alimentación y he intentado darles una buena dieta equilibrada.
Todo cambió con la llegada de Roc hace 15 meses. Me encontré con un cachorro que bebía grandes cantidades de agua y, en consecuencia, realizaba grandes cantidades de orina. Al mismo tiempo, parecía que el volumen de heces era mayor a la comida ingerida. Así pues, tras visitar el veterinario y probar algunos piensos, siempre de buena calidad, me animé a probar la dieta BARF.
El cambio
Comenzamos con menús de BARF comercial, era la manera más fácil de empezar mientras nos adentrábamos en un nuevo 
Al mes de empezar cambiamos también la dieta a Shadow, un border collie de 4 años que practica agility. En pocas semanas se notó el cambio físico, se la veía más en forma y con mayor energía.
Con tan buenos resultados tocaba evolucionar. Estuvimos leyendo varios artículos por internet y diferentes libros. Al final, decidimos formular nuestros propios menús siguiendo los pasos del libro de Dieta BARF para perros, de Verónica Vicent. Invertimos tiempo en buscar sitios donde poder comprar los diferentes productos y adquirimos un arcón congelador.
Al principio no estábamos muy seguros de si esta dieta implicaría gastar más dinero, pero después de estos meses no se ha notado un cambio destacable (comparándolo con piensos de mayor calidad). Cabe destacar que intentamos realizar compras grandes, aprovechar ofertas y prepararnos los menús nosotros.
Al poco tiempo y por casualidad, cerca de donde vivimos, se organizó el curso de Nutrición natural para perros de deporte, de Verónica V., y no dudé en apuntarme.
Con todo lo aprendido y observando la mejoría física de Shadow también empezó Gollum a comer dieta BARF, un westy de 8 años que también practica agility.
La evolución
Por otro lado, Roc ha tenido un crecimiento gradual, sin presentar problemas de ningún tipo y desbordando energía en cada momento. Físicamente está espectacular (y no lo digo porque sea el dueño XD).
La experiencia
Tras un año dando BARF estamos muy contentos con el cambio, sin duda ha sido una buena decisión. Los tres perros están en plena forma, pelo brillante, menos defecaciones y cuando vamos al veterinario las analíticas salen correctas.
En poco más de un año, he pasado de estar receloso de la dieta BARF a estar encantado. Así que ahora soy yo el que la recomienda.