Si tu gata ha empezado a maullar como si estuviera llamando a alguien, se restriega por todas partes contra tus piernas y tiene un comportamiento que no reconoces, probablemente esté en celo. Es algo completamente natural, pero también puede ser agotador para ti y para ella. Las gatas no tienen ciclos menstruales como nosotras, sino algo muy diferente: entran en períodos de fertilidad que pueden durar días y repetirse cada pocas semanas durante ciertos meses del año.
Entender lo que le pasa a tu felina es fundamental para saber cómo reaccionar y, sobre todo, para tomar decisiones informadas sobre su salud reproductiva. No se trata de un capricho ni de que algo vaya mal; es biología pura. Aun así, conocer los síntomas y saber qué esperar te ayudará a mantener la calma y a cuidarla mejor durante estas fases.
Te contamos desde qué edad comienza este ciclo, cómo identificar cada fase y qué opciones tienes para que tanto tú como tu gata viváis estos momentos con la máxima tranquilidad posible.
Aquí verás cómo se divide el ciclo en diferentes etapas, cada una con características muy distintas. Saber diferenciarlas te permitirá predecir el comportamiento de tu gata y saber exactamente en qué momento se encuentra.

Un repaso práctico sobre qué necesita tu felina durante estos días: desde cómo manejar el estrés hasta modificaciones en el hogar que la mantendrán segura y cómoda.

Lo más importante es que recuerdes que tu gata no está siendo dramática ni rebelde: simplemente está siguiendo sus instintos naturales. Con paciencia, información y la ayuda de tu veterinario, superaréis juntas estos ciclos sin problemas. Y si finalmente decidís esterilizar a tu felina, será una opción que habrás tomado desde el conocimiento.