Los gatos viven entre nosotros desde siempre. Al principio merodeaban en los primeros asentamientos buscando alimento y años más tarde los dejamos entrar en nuestros hogares. Aún así, después de tanto tiempo, hay muchas cosas que no solemos saber de ellos. Hoy te cuento cinco curiosidades sobre los gatos que tal vez no conozcas.
Los bigotes de gato llamados vibrisas se encuentran, no solo en los laterales de su cara, si no también en las cejas, barbilla y también detrás de sus patas.
Son mucho más gruesos que el pelo normal y se introducen mucho más en la piel llegando a las terminaciones nerviosas para aportarles mucha información extra:
El maullido del gato suele estar dedicado principalmente a comunicarse con nosotros ya que entre ellos utilizan otros métodos como la posición de la cola, de las orejas o de los bigotes.
Las personas que convivimos con gatos poco a poco vamos diferenciando los distintos sonidos que emite y que quiere decirnos con cada uno: si nos saluda, quiere mimos, tiene hambre o está molesto.
Las bolas de pelo que expulsan los gatos por la boca se llaman Tricobezoares. Pese a que muchas personas que conviven con gatos piensan que esto es un comportamiento normal, realmente no debería ocurrir a menudo.
Si nuestro gato suele vomitar bolas de pelo debemos aumentar los cepillados o mejorarlos, evitando la ingesta de pelo al lamerse, y revisar su alimentación aumentando la cantidad de fibra.
Si el pelo se acumula en el aparato digestivo y no lo expulsa en las heces o en forma de bola de pelo se puede crear una obstrucción que puede ser muy peligrosa llegando incluso a poner en riesgo la vida del gato.
¿Te has fijado en que algunos gatos se quedan con la boca semiabierta tras oler algo? Este comportamiento, denominado reflejo de Flehmen, se da cuando están utilizando el órgano vomeronasal que les ayuda a obtener mucha información.
Ciertas moléculas obtenidas mediante el olfato y el gusto pasan por el órgano vomeronasal cuando la lengua presiona el paladar y este las analiza y manda la información al cerebro pudiendo saber así si una gata esta en celo, si otro gato a pasado por allí, la edad que tenía…
Solemos asociar el ronroneo de un gato con un estado de felicidad, pero esto no es así. Este sonido, que aun no se ha descubierto como emiten, tiene una función tranquilizadora para el gato (y se ha descubierto que también funciona en humanos).
Normalmente lo emiten cuando están a gusto, es habitual escucharlo cuando les estamos acariciando o están tumbados encima de nosotros, pero también les sirve para regular los niveles de estrés o lo utilizan para tranquilizarse cuando tienen dolor.
Si nuestro gato está ronroneando más de lo habitual tal vez debamos pasar por el veterinario para hacerle un chequeo y comprobar que todo va bien.

¿Conocías estos datos sobre los gatos? Pese a que llevan muchos años conviviendo con nosotros hay muchos datos que no se suelen conocer, incluso entre los que convivimos con ellos.
Si conoces algún otro dato curioso te animo a que nos lo cuentes en los comentarios o en nuestras redes sociales.